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Blog: Karmenka desde los Polos

¡Una experiencia increíble! (Por Susana Pacheco)

Algunos de los afiliados participantes en el curso de descarga glaciar, que impartimos en la estación de medida de GLACKMA en Islandia, nos relatan en el blog sus experiencias durante el mismo.

Susana Pacheco rompe el hielo: 
 

Hace poco más de una semana y ahora parece todo tan lejano... trato de volver a la “normalidad”, pero en realidad creo que me cuesta tanto porque no quiero hacerlo. La luz, los colores, el frío, el sonido del agua, los maravillosos paisajes vuelven una y otra vez a la memoria. Cuando viajas y disfrutas tanto, los buenos momentos quedan grabados en la mente y se convierten en compañeros inseparables.

Además, poco antes de salir Gildo tomó en consideración mi propuesta de colaboración durante el viaje y decidimos que me encargaría de la coordinación del grupo. Desde aquí quiero darle las gracias porque me ha dado la oportunidad de conocer a un grupo de personas realmente especial. Y quiero también darles las gracias a ellos porque ha sido su interés, buen ánimo e ilusión los que han conseguido formar un magnífico grupo - “los hijos de Odín”- cuya recién estrenada amistad estoy segura perdurará.

Ahora desde casa recuerdo la ilusión que tenía cuando me incorporé al curso de medida de descarga glaciar que Glackma organizaba en Islandia, aprovechando su campaña boreal. De verdad, os confieso que todas las expectativas se han cumplido. Ha sido un gran privilegio y una oportunidad única, poder compartir aunque solo fuese por unas horas, el intenso y valioso trabajo que Adolfo y Karmenka realizan durante sus campañas. Y el viaje por el sur de Islandia ha resultado espectacular. A un paso del Círculo Polar Ártico, esta isla es un increíble laboratorio natural que muestra la geología en vivo y en directo, con una actividad volcánica, tectónica y geotérmica realmente desbordante, que convive con un mundo de grandes glaciares activos que nos dan la clave para entender la repercusión del calentamiento global. ¡En síntesis una maravilla!

Podría hablaros de muchos momentos especiales, de tantas imágenes increíbles que desesperadamente trataba de “atrapar” con mi cámara, pero serían tantos que incluso vosotros acabaríais agotados. Pero no renuncio a hablaros de uno o más bien de dos días especiales, precisamente los que coinciden con la visita al campamento Glackma, a los pies del hermoso glaciar Kviarjökull, ahora en retroceso, y a las horas que duraron los aforos para medir la descarga glaciar.

La mayor parte de las veces la investigación se realiza en situaciones de soledad. El trabajo de campo se hace en condiciones duras con “miles” de problemas que van surgiendo y con grandes esfuerzos que llegan a dejarte agotado. Estas sensaciones que llevan tantos años experimentando Adolfo y Karmenka en ambos Polos, las han podido compartir “a pie de obra” con el grupo de expedicionarios y afiliados que nos hemos incorporado a la campaña boreal de Islandia 2012. Y os puedo asegurar que se les veía felices por ello.  Ahora entiendo, mejor si cabe, de donde obtienen esa fuente inagotable de energía que les hace continuar sin descanso. Los glaciares se han convertido en el nutriente esencial para sus respectivos organismos. Los datos que obtienen son cruciales para conseguir una investigación de calidad que ayude a comprender la evolución del calentamiento global que nos afecta.

Me sentí mal cuando llegamos algo más tarde de lo previsto a la zona de aforos, y aún peor cuando  Adolfo, Gildo, Tato, Emilio, Jose y Gaby, nos empezaron a contar todos los contratiempos y problemas que habían ido surgiendo en el aforo de la mañana cuando llegaron a pensar que sería una misión imposible. ¡Y nosotros sin echar una mano!. Karmenka metida tres horas en el río, completamente helada, sujeta por cuerdas para que la fuerte corriente no se la llevase mientras se mantenía firme en un punto donde debía colocar la hélice que mide la velocidad. Cuando llegó donde nos encontrábamos aún estaba en proceso de recuperación, pero ver su sonrisa me hizo comprender que, a pesar de todo, habían tenido éxito en ese primer intento. La tarde resultó redonda hicimos prácticas ¡¡en agua a casi 0ºC!!, con el glaciar como telón de fondo. Además, pudimos ver a Karmenka en acción cuando el caudal del río subió lo suficiente. ¡Esta vez apoyamos todos!. Un día estupendo y muy productivo que concluyó todos juntos en el campamento compartiendo una suculenta cena y una animada charla. ¡Qué a gusto me encontraba!...aunque luego hubo que fregar los platos y ¡claro el agua seguía helada!!!!

¿Os ha parecido interesante?, pues aquí no acaba la cosa. Al día siguiente, un luminoso día nos da la bienvenida. Acompañados de Adolfo, Emilio (que nos enseñará técnicas de fortuna en progresión vertical) y Gaby (que está grabando las imágenes para un audiovisual sobre Glackma) nos vamos al glaciar. ¡Es increíble estar allí arriba!, camino despacio como si con cada paso los crampones fuesen a quebrar el hielo. Nos hemos dividido en dos grupos y a nosotros nos espera Adolfo ya sobre zona helada, piolet en mano, para explicarnos cómo se produce el drenaje en el glaciar. ¡Cuántos conocimientos y cuánto disfrutamos todos, quien enseñaba y quienes escuchábamos embelesados!. Adolfo es uno de esos profesores entusiastas que con sus palabras aumenta el interés de sus alumnos.

Desgraciadamente la actividad termina, tenemos que volver al campamento.  Durante el regreso una pareja de skúas (págalos) parece muy contrariada con nuestra presencia en su zona de cría y comienzan una persecución sobre nuestras cabezas. Pueden llegar a ser peligrosos porque buscan golpear con el pico en la cabeza, ¡que se lo digan a Telmo que se puso de cebo para conseguir un espectacular vídeo del momento!.

A Karmenka no la hemos visto desde por la mañana. Ha salido acompañada de Tato en busca de moulins ya que unos días más tarde llegará el equipo de “Al filo de lo imposible” para grabar imágenes sobre el trabajo que Glackma está realizando en relación con los glaciares.

Llega la despedida y como siempre se hace dura. La experiencia ha sido tan estupenda y lo hemos pasado tan bien que me cuesta dejarles allí. Karmenka no ha vuelto todavía, es una pena no poder decirle adiós y darle las gracias por todo.  Adolfo y Gildo nos despiden, a su espalda sobre el glaciar una hermosa luz deja una imagen de postal. Me quedo atrás en el grupo, me cuesta irme, una llamada de Adolfo me hace volverme, su mano me dice adiós nuevamente, lo mejor ver la sonrisa en su rostro. Le veo feliz y eso me hace menos dura la partida.

Sin duda, la experiencia ha merecido la pena y estoy segura de que repetiré en cuanto Glackma prepare un nuevo viaje al siempre sorprendente mundo de los glaciares.

Susana Pacheco

Asociada y voluntaria Glackma

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5 comentarios:

  • Por Alejandro Alvarez Luque (06/08/2012, a las 17:53)

    Espléndido relato de una experiencia inolvidable. Es de agradecer que Susana nos cuente sus sensaciones y recuerdos con una prosa estupenda. Y no digamos la maravillosa calidad de las fotografías. (Al avanzar en la penúltima, me sorprendió el glaciar desenfocado: ¡al bajar salí del error: Perfecto enfoque de Karmenka aforando!
    Enhorabuena, Susana y muchas gracias por darnos envidia sana...

  • Por GLACKMA ... (08/08/2012, a las 09:35)

    Susana… ¿qué puedo decirte? Qué bien has reflejado y transmitido no sólo tus sensaciones, sino las de todos los demás. Cómo escribí en su día en el blog, me faltó poderme despedir de todos vosotros, los participantes en el curso. Eché de menos vuestro abrazo final, veros dejar el campamento con la felicidad y satisfacción con la que lo describes. Pero, el trabajo de exploración en el glaciar con Tato nos llevó más tiempo del estimado inicialmente.

    Pero, ¿sabes una cosa Susana? Ha sido realmente hermoso para mí poder leer esta despedida a través de tus palabras. Sentir vuestras emociones en esos últimos momentos. Según lo leía me iba imaginando todo, tal cual, allá en nuestro campamento. Y conforme avanzaba en la lectura mi emoción se hacía más y más intensa hasta que no pude retenerla por más tiempo y tuve que dejar las lágrimas libres corriendo por mis mejillas. Con voz temblorosa, con mis manos limpiando una y otra vez mis ojos para poder seguir viendo, aquí delante del ordenador continué leyendo en voz alta el relato. Adolfo lo revivía de nuevo y a mí me dabas la oportunidad de estar presente en un momento tan especial.

  • Por Empar Landete Bermell (08/08/2012, a las 13:26)

    Que bonito Susana , comparto la misma sensación que Karmenka , sabes narrar las emociones de una manera que tocas las fibras sensibles.

    Grácias amiga, por ser como eres .

  • Por susana (08/08/2012, a las 15:20)

    Muchas gracias Karmenka, me alegra mucho que os haya gustado el relato, y si esas lágrimas son de sana emoción, son muy bien recibidas. Los sentimientos que expreso son solamente el reflejo de lo que tú y Adolfo sois capaces de transmitir a todos los que tenemos el gran privilegio de seguiros en vuestro interminable, esforzado y valioso trabajo de investigación. Afortunadamente algunos además, lo hemos podido compartir de primera mano, así que GRACIAS por esta maravillosa oportunidad que espero se pueda repetir.
    Mucho ánimo y qué vaya todo muy bien en lo que queda de expedición!!!
    Os envío un enorme abrazo!!

  • Por susana (08/08/2012, a las 15:50)

    Muchas gracias Alejandro por tus palabras. Me gustaría que el relato haya servido no solo para mostraros mis recuerdos y emociones del viaje sino que además os haya motivado para acompañar a Karmenka y Adolfo en el próximo. ¡Realmente merece la pena conocer de cerca el trabajo que llevan a cabo! ¡¡Son unos grandes investigadores y unas magníficas personas!!

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