Efectos del calentamiento global

Aumento de entalpía en la atmósfera

El aumento general de la temperatura ambiente provoca un aumento inmediato de la descarga líquida glaciar. Al aumentar la descarga glaciar -hielo continental- el nivel del mar asciende por llenado.

Al aumentar el nivel del mar, aumenta la superficie evaporante del mismo. Tanto el incremento de la evaporación como su causa, el aumento de temperatura, provocan un aumento de la entalpía en la atmósfera. Esto significa sencillamente que el motor responsable de los eventos meteorológicos será cada vez más potente. Digamos que tendrá más caballos, según progrese el calentamiento global.

Consecuencias medioambientales

Al responder la atmósfera mediante procesos propios de un sistema de radiación-turbulencia, los eventos meteorológicos tendrán mayor violencia y mayor aleatoriedad, dificultando por tanto su predicción. Dibujemos el escenario:

  • Habrá mayor frecuencia de olas de calor y de frío con carácter alternativo y fuera de temporada.
  • En general, la precipitación aumentará al haber mayor cantidad de vapor de agua en la atmósfera, pero su distribución será más errática y torrencial. Lo cual dará lugar tanto a sequías como a episodios de lluvias de intensidad elevada (de origen convectivo en barreras orográficas, de gotas frías y así como la aparición de tornados en el mar, cerca de nuestras costas). Su efecto general será más catastrófico.
  • Al ser más elevada la temperatura, la evapotranspiración será bastante mayor, disminuyendo por este sólo concepto el recurso hidráulico.
  • La escorrentía, recurso hidráulico superficial de la lluvia útil, será menor. Además tendrá el problema añadido de que en los eventos torrenciales habrá mayor arrastre sólido en ríos y ramblas, lo que disminuirá -por aterramiento- la capacidad reguladora de los embalses (España tiene más de 1200).
  • Con respecto a la recarga de los acuíferos por infiltración... esperemos que los eventos de lluvia torrencial sean suficientes para cubrir la recarga necesaria. Por ejemplo, las lluvias del invierno 1997-98 recargaron todos los acuíferos importantes españoles excepto las Tablas de Daimiel, cuyo acuífero estaba sometido a una gran sobreexplotación.
  • La tasa de erosión en las cuencas fluviales aumentará, incrementando la desaparición de suelos. Disminuirá el tiempo de concentración de la riada, el efecto se retroalimentará aumentando el carácter catastrófico de las futuras riadas. No olvidemos que se necesitan décadas para reconstruir un suelo. Por tanto se incrementará la desertización.
  • Los ecosistemas y biocenosis se desplazarán de su hábitat natural hacia latitudes y cotas más elevadas. Esto implica tanto la desaparición de algunas especies alpinas y montañosas como la aparición de especies exóticas provenientes de latitudes más bajas, propias de climas tropicales. Pudiéndose entonces favorecer la aclimatación en nuestras latitudes de plagas anteriormente inexistentes e incluso la aparición de enfermedades nuevas.
  • Las olas de calor incrementarán los incendios forestales; provocarán floraciones más tempranas que estarán indefensas ante una eventual ola de frío, pudiendo comprometer las cosechas de nuestro agro.