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Blog: Karmenka desde los Polos

Estoy bloqueada. No soy capaz de escribir

(Crónica recibida por teléfono satelitario)   

Tantos años viniendo a este país y nunca habíamos tenido una experiencia similar entre los islandeses. Siendo conscientes además de lo segura que es la isla nos sorprende más todavía. Incluso sabiendo que es extraño que vuelva a ocurrir, no somos capaces de instalar la tienda de campaña junto al coche para dormir. Todos han sido intentos fallidos. Cualquier ruido, el viento, las ovejas, cualquier cosa nos hace salir a mirar, a ver qué pasa o quién anda ahí. La desconfianza se ha apoderado de nosotros. Tenemos que terminar dormitando encogidos en los asientos que quedan libres en el Defender, tras estar de nuevo el coche cargado con todo el material para regresar a España.  

Noto mi interior completamente agitado, como en nebulosa. Con una metáfora creo que me resultará más fácil transmitiros como me veo por dentro. Imaginaros una laguna de esas que tanto me gustan, con el agua clara, limpia, fresca… Ahora imaginaros una gran cantidad de sedimentos recién vertidos en ella, enturbiando por completo el agua, unos más grandes otros más pequeños, pero todo lleno sin permitir ver nada debido a su opacidad. Con el tiempo se irán decantando, primero caerán los más pesados al fondo, tardarán más los ligeros… pero poco a poco esa agua volverá a estar limpia, transparente y fresca. Estoy segura de ello.

Llevo varios días sin poder escribir nada para el Blog. Tengo atrasado mucho por contar, desde que empezamos a cruzar por el interior de Islandia. Iba ya con un considerable retraso en las narraciones por la cantidad de trabajo e imprevistos durante la primera parte de la expedición, en la que ni quitando horas de dormir, conseguía escribir todo lo que acontecía. A eso le añadimos el tema del robo y rengancharme con los artículos para el Blog se me hace una tremenda cuesta arriba.

Necesito calma para escribir. Cuando estoy bien, me brota sólo. No tengo más que ponerme delante del ordenador y dejar que mis manos se muevan a capricho por el teclado. Pero sólo puedo describir mis sensaciones, transmitir lo que percibo de verdad, lo que siento… no soy capaz de contar otra cosa.

Y ahora me veo bloqueada. Al abrir el ordenador y tratar de pensar en ese hermosos recorrido atravesando el desierto interior de Islandia, lo único que me salía es algo así cómo: “Atravesamos el impresionante desierto interior de Islandia, continuamos nuestro recorrido por la isla del noreste al noroeste y al aproximarnos a la capital islandesa sufrimos un tremendo robo que rompe con mi toda inspiración para contaros más detalles.”

Pero no, no puedo limitarme a esa narración. Os merecéis otra cosa, fieles seguidores del Blog. Tengo que superar ese bloqueo y poder brindaros con la realidad, con los sentimientos que en cada momento pulularon por mi interior.

¿Cómo lo voy a conseguir? Mi mente activa se pone a tratar de buscar una solución. Lo primero que tengo que conseguir es un entorno en el que me sienta cómoda, para mí eso es muy importante. Decidimos entonces Adolfo y yo perdernos estos pocos días que nos quedan hasta tomar el ferry para dejar Islandia, por los glaciares del Este del Vatnajökull. Los tenemos sin explorar y puede ser buen momento para hacerlo.

De esta manera nos adentramos en el Hoffellsjökull, el Fláajökull, el Heinabergsjökull y el Skálafellsjökull. El entorno de los glaciares, la exploración de lugares nuevos, la aventura asociada y el fabuloso buen tiempo que atípicamente nos sigue acompañando en esta expedición, crearon ese entorno mágico a mi alrededor. Según avanzaban las horas, los días, iba percibiendo que la magia y la energía del entorno me ayudaban a clarificar ese interior mío, que se encontraba agitado y en nebulosa como os describía más arriba. La inspiración llegó de nuevo y empezaron a salir artículo tras artículo, recordando y reviviendo para cada uno las sensaciones que en su momento iba experimentando. 

  • Islandia invernal. En medio de la larga noche, un rayito de sol anuncia las dos horas de luz del día

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