Espeleología. Antártida

Espeleología. Antártida

Unión Internacional de Espeleología

En este tiempo, mi promoción en la Unión Internacional de Espeleología (UIS) era ya muy destacada. Creamos una Comisión Internacional de Físico-Química e Hidrogeología del Karst, que dirigí durante ocho años. Otros tantos dirigí el Departamento Científico de la UIS, llegando a presidir dicho organismo (UIS) a continuación y consiguiendo que durante mi presidencia alcanzara el carácter de ONG con categoría B dentro de UNESCO.

Durante este periodo, mis compañeros de AGROMAN me consideraban un privilegiado, pues la empresa me financiaba cada año, tres o cuatro periodos de quince días, para que pudiera atender mis obligaciones dentro de la UIS.

Estuve 20 años en AGROMAN, fue un periodo muy bonito y creativo del que tengo interesantes recuerdos, pues gran cantidad de proyectos ya realizados en algunos países árabes y en muchos países de América Latina, tienen un informe geológico-geotécnico en el que he tenido la suerte de participar.

 

España en la Antártida

También en esa época realicé mi primera expedición polar en 1985 a Svalbard, a la Base Ártica Polaca de Horsund. Fue el inicio de una larga y fructífera colaboración entre mis colegas polacos de la “Wyprawa Polarna” y la Asociación “España en la Antártida” (AEA). Se trata de una ONG de financiación privada cuya gestión se me encomendó como Vicepresidente Ejecutivo y que fue creada tras la Expedición Española “Idus de Marzo” en el verano antártico de 1982-83.

Con el objetivo estratégico de que España adquiriese el estatus de miembro de pleno derecho del Tratado Antártico, la AEA organizó y financió el 1er Simposio Español de Estudios Antárticos en Palma de Mallorca en 1985. Simposio al que fueron invitados, cubriendo gastos de viaje y estancia, tres científicos del Consejo superior de Investigación Científica (CSIC) de Barcelona.  Se realizó un convenio de colaboración con el CSIC, organismo al que la AEA trasladó la propuesta de la Wyprawa Polarna. Dicha propuesta consistía en un proyecto ecológico-glaciológico común de ambos países, en apoyo logístico para el transporte del material de la futura Base Española utilizando algunos de sus barcos en sus viajes a la Base Antártica Polaca Arctowski y en un primer mapa topográfico del entorno del emplazamiento donde ahora ya está construida la Base Antártica Española.

El listado de todas las cosas menudas lo realizamos en mi casa de Martín de los Heros en Madrid, por cuatro miembros de la AEA, tres de los cuales habían participado en la citada expedición de 1982-83: el que sería el primer jefe de la Base Antártica Española (teniente coronel), el radiotelegrafista (que posteriormente sería el jefe de la Base durante el segundo verano, cuando ya España había entrado en el Tratado Antártico como miembro de pleno derecho) y el ingeniero de mantenimiento que estuvo participando en varias campañas estivales. Este material complementario se pudo adquirir en el Corte Inglés con la financiación de la Dirección General de Cooperación Técnica Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores.