De petrolero a geólogo

Etapa de petrolero

Terminé la carrera y conseguí una beca para trabajar como químico en una empresa alemana. Estudié tres meses ese idioma con uno de esos métodos que no precisan profesor. Al pasar por Estella, camino de Alemania, coincidí con un extranjero en una tienda que intentaba infructuosamente hacerse entender. Supe que era alemán por una interjección que se le escapó, y entonces le ayudé con el objetivo de practicar mi incipiente alemán. Congeniamos. Resultó ser un ingeniero de una empresa petrolera que iba a comenzar a prospectar en los bordes del diapiro de Estella. Sabiendo de mi titulación académica, me contrató…, ¡eran otros tiempos!

Estuve 10 años con ellos en diferentes consorcios empresariales, Deillmann Bergbau-CIEPSA, CIEPSA-Gulf Oil Company, CIEPSA-Petrofina, siempre en el Departamento de Perforación. Aprendí a estabilizar terrenos mediante el uso de lodos de perforación, incluyendo el mantenimiento de grandes presiones surgentes incluso mientras se perfora. Viví cuatro erupciones violentas de gas metano, que logramos solventar, en el área de Vitoria. Mi frecuente diálogo con los geólogos de pozo me sirvió para constatar mi interés por la Geología, descubriendo que el laboratorio que realmente me interesaba era el de la naturaleza. Comencé a matricularme en alguna de las asignaturas de Geología, cursándolas unas veces en Oviedo y otras en Barcelona, según la proximidad a las perforaciones en las que me encontraba en cada momento. Progresaba lentamente ya  que me veía obligado a perder bastantes convocatorias, pues el trabajo de petrolero funciona las 24 horas al día. Al mismo tiempo iba adquiriendo responsabilidades crecientes en la empresa y apenas contaba para mis estudios de geología con breves periodos de tiempo libre.

 

Etapa en AGROMAN

Estando dirigiendo los sondeos petrolíferos de Riudaura en Olot, como Jefe de Misión del antiguo Departamento de Perforación en CIEPSA (ahora llamada Compañía General de Sondeos), sucedió algo especial.    

Una gran empresa constructora con sede central en Madrid me vino a contratar. Tenían que realizar unos sondeos de gran diámetro (2 metros) en Viveros de la Villa, para realimentar el Manzanares. La empresa era AGROMAN y mi cometido sería dirigir el Departamento de Sondeos de una de sus filiales, KRONSA. No lo dudé ni un minuto pues en Madrid dispondría del suficiente tiempo libre para graduarme en Geología. El ganar menos dinero no me preocupó. 

Ya en Madrid, completé mis estudios de Geología con algunas dificultades administrativas, debido al plan de estudios en el que estaba mi expediente académico. Dificultades que se fueron solventando y tras unos años de espera y una convalidación especial tuve acceso a cursar el doctorado en Geología.

Mientras tanto, mi trabajo en AGROMAN iba viento en popa. Dentro de la División de Investigación y Métodos, me encargaron organizar y dirigir el Departamento de Geología Aplicada, Reología y Geotecnia.