De Noruega a Madrid

De Noruega a Madrid

De nuevo a empezar de cero. STATTKRAFT

Corría el año 1987 cuando tuve que dejar la empresa. Un dictamen judicial por una separación matrimonial ocurrida en la etapa previa a la transición española, me bloqueó el sueldo bruto!  Fui consciente de que tenía que empezar otra vez de cero, pero como la vida ya me había enseñado a hacerlo antes, en vez de preocuparme, comencé directamente a ocuparme de ello.

Me di de alta como autónomo y empecé a asistir a congresos internacionales presentando trabajos en temas relacionados con los problemas del agua en la ingeniería civil y minera.

Ese mismo año, la división de ingeniería civil de una gran empresa noruega, STATTKRAFT, que entonces era estatal, me contrató como asesor para un gran proyecto. Se trataba del aprovechamiento de los recursos hidráulicos del casquete glaciar Svartisen, situado en el Ártico Noruego. Me entusiasmó, pues para entonces ya había iniciado mis investigaciones en los glaciares. Pensé quedarme ya el resto de mi vida en esas latitudes…, pero la vida es veleidosa.    

 

Profesor en la Politécnica de Madrid

Estando en Noruega, me llamaron de la Escuela de Ingenieros de Minas de Madrid, pues querían hablar conmigo con bastante urgencia. Bajé a Madrid donde me informaron que una plaza de Profesor Titular de Hidrogeología quedaba vacante, y parecía ser que mi perfil era el más adecuado.

En la entonces Cátedra de Hidrogeología, se comprometían a reemplazarme en la enseñanza mientras yo tuviera expediciones polares, haciendo yo lo propio con las ausencias de los otros. Aunque el sueldo era irrisorio comparado con los niveles nórdicos, accedí a probar durante un curso completo. Después del cual, descubrí con gran sorpresa el entusiasmo de los alumnos en las clases. Me gustó y me quedé.

He ejercido de profesor en la Escuela de Minas durante 17 años, hasta mi jubilación en 2004. Todavía sigo en ella, ahora bajo la figura de Profesor ad Honorem, colaborando en una asignatura de libre elección en 2º ciclo, “Hidrogeología kárstica y de medios anisotrópicos” y continuando con mis investigaciones, centradas ahora en el Proyecto GLACKMA.      

 

El deporte

Durante mi época de adolescente y después como estudiante, he practicado pelota vasca, ciclismo, atletismo y rugby. Este último me gustaba mucho, seguramente porque no se me daba mal. Sin embargo, a lo largo de toda mi vida, y con el objetivo de poder acceder a lugares difíciles he practicado buceo, escalada y espeleología, cuyas técnicas conozco a un nivel aceptable.       

Quiero destacar la espeleología, porque fue y sigue siendo una constante de mi vida. Todavía me entusiasman los grandes abismos verticales y al haberla practicado desde hace ya más de 60 años, por tanto antes de que se pusiera de moda, he tenido la suerte de haber participado en el descubrimiento pionero de grandes enrejados de cavernas, de numerosos ríos subterráneos y de algunos hallazgos arqueológicos.

La exploración de cavernas en el hielo, tanto endoglaciar como subglaciar, me sigue entusiasmando, y no creo exagerar si afirmo que así continuaré toda mi vida.