Últimos comentarios

Selecciona una categoría:

Blog: Karmenka desde los Polos

  • Problemas, problemas, problemas…

    Queridos expedicionarios, estaréis retomando las clases de nuevo después de las vacaciones de Navidad. Espero que hayáis recargado las pilas para afrontar otro trimestre más con muchas ganas de aprender.

    Aquí no hay vacaciones, como os podéis imaginar. Nos guiamos para realizar unos u otros trabajos por el tiempo. La meteorología es la encargada de dejarnos trabajar en el exterior o caprichosamente nos obligar a recogernos y adelantar trabajo de gabinete.

    Como habéis podido leer en el Blog hemos celebrado las fiestas claves, La Nochebuena, el Fin de Año y algunos encuentros con gentes de diferentes bases antárticas que hay en la zona. Por cierto, buscad la isla Rey Jorge (King George) en las Shetland del Sur, y ubicad ahí la Base Rusa en la que estamos y las demás que hay en la isla. A ver si sois capaces de localizarlas todas. Aquí, en medio de esta soledad antártica, son muy importantes las relaciones humanas con el resto de expedicionarios y personas que están al cargo de las bases durante todo el año. Entre los que nos conocemos en estos lugares se crean lazos de amistad muy fuertes que perduran para siempre. El tiempo es incapaz de borrarlos. Reina entre todos nosotros lo que llamamos el espíritu antártico de colaboración y solidaridad. Y eso se nota.

    Gracias a este apoyo y a este entorno tan acogedor en el que nos movemos, nos recargamos de fuerza para superar los problemas que nos han surgido nada más empezar a probar el equipo nuevo. Os había comentado antes de comenzar la expedición que nuestro objetivo fundamental en esta ocasión es implementar -mediante envío de datos por radio- la estación que aquí tenemos midiendo descarga glaciar, es decir el hielo que se funde. De manera que los datos que registramos cada hora, además de almacenarse en la memoria de las sondas instaladas, nos estén llegando a España en tiempo presente. ¡Fantástico!, ¿verdad?

    Los equipos con los que llevamos trabajando durante toda esta década son de una empresa alemana. Han ido mejorándolos poco a poco y haciéndolos más robustos para aguantar las inclemencias del tiempo que tenemos en las regiones polares. Pero también, os tengo que ser sincera, en los últimos años estamos encontrando algunos problemas con las sondas que les compramos. Son detalles de acabado, de ensamblaje final, de programación, de software, etc. que nos han dado muchos quebraderos de cabeza. De alguna manera percibo que esta globalización que existe, está echando a perder los valores verdaderos en todos los sentidos. Da la impresión, o al menos ese es el resultado final, que lo único que se busca -en este caso la empresa- es vender, vender y vender. La profesionalidad y responsabilidad parecen haberse perdido, da la sensación de que se hayan volatilizado para siempre.

    No me vais a creer cuando os diga que desde que llegamos hemos tratado de poner los equipos a funcionar. Primero aquí en el interior de la Base Rusa, antes de llevarlos al glaciar para realizar la instalación… ¡y todavía no lo hemos logrado! Es una transmisión de datos vía radio, empleando unos módems, una conexión con la sonda nueva, un conjunto de programas para configurar todo en los ordenadores… y es realmente penosa la información que nos han dado para ello en los manuales correspondientes. Da la sensación de estar hecho a toda velocidad, sin detalle, sin coherencia…, con una increíble falta de seriedad y profesionalidad.

    No he sido la única que ha estado mirando y mirando, tratando de encontrar la solución, intentando averiguar cómo funciona, dónde está el fallo o los fallos de programación y de conexión entre todos los elementos del equipo. No, no he sido yo sola. Estoy contando con el apoyo de Oleg, el jefe de Bellingshausen, quien es un experto en telecomunicaciones por radio, con un gran reconocimiento internacional y que cuenta con algunos récords mundiales en este campo. Ha echado también una gran cantidad de horas en el tema, pero todo esfuerzo resulta inútil. Se sorprende de la “chapuza” que nos han mandado los alemanes, la falta de información, la ausencia de un manual claro que explique las características y el funcionamiento de todos los elementos del sistema. Él mismo ha llegado a la conclusión de que no son lo suficientemente expertos para desarrollar la tecnología que están vendiendo. De alguna manera su conocimiento en estos temas me deja tranquila, pues me corrobora que no es por falta de mi experiencia en este tipo de transmisión de datos, sino que realmente el problema viene de la empresa.

    A todo esto, ¿sabéis que se ha unido? Al contactar a los técnicos para que nos den el soporte necesario y conseguir poner en funcionamiento el equipo, nos encontramos con que estaban todos de vacaciones y la empresa cerrada. Hace sólo 4 días que hemos empezado a tener noticias de ellos, y, ¿sabéis cómo ha ido de momento? Nada, de nada. No parece haber una persona que se desenvuelva con todo el sistema, que tenga una visión global del tema. Tengo la sensación de estar en un partido de tenis, mirando la pelota cómo va de un lado para otro, haciendo lo que nos va indicando cada uno de ellos y comprobando con tristeza que seguimos igual. Logré hablar con uno de ellos por teléfono satelital para tratar de acelerar el proceso y me quedo absorta con su contestación. Muy amable la respuesta, eso sí, pero me confiesa que él no es especialista en estos temas. ¿Increíble, verdad? Había sido la persona de contacto encargada de prepararnos y enviarnos el equipo. Si queréis, cómo remate os digo que las opciones de trabajar en internet son muy complicadas. No hay conexión en muchas ocasiones y cuando se logra establecer es muy lenta. Para que os hagáis una idea, abrir una página y que se cargue puede llevar 15 minutos, imaginaros escribir el correo y lograr mandarlo.

    Un problema de estos en un lugar civilizado es grave, pero existen más facilidades y opciones de resolverlo. Aquí, es como si estuviéramos colgando de un hilo. Un delicado hilo que por menos de nada se puede resquebrajar y romper. 

    Bueno, además de todo esto, ¿qué hemos estado haciendo en el exterior durante estos días? Os adelanto que tenemos mucha más nieve de la habitual para esta época del año y que se nos están complicando mucho los desplazamientos en la zona. Pero de ello os hablaré en el próximo artículo. Realmente está siendo una complicada campaña antártica, menos mal que estamos en casa con nuestros amigos rusos.

    • Karmenka tratando de poner el equipo en marcha
    • Parte del equipo nuevo

    Etiquetas:

  • Feliz Año 2013

    Los días se suceden, inmersos ya por completo en la tranquilidad antártica. El tiempo es nuestro aliado de nuevo, ha dejado de correr a toda velocidad y nos permite disfrutar del entorno.

    La fraternidad antártica envuelve por completo este territorio y a todos los que aquí estamos una temporada, ya sea más corta o más larga. Además se transmite inmediatamente entre aquellos que por primera vez pisan estas tierras heladas. Os voy a dar algunas pinceladas para que me entendáis mejor.

    En cuanto conocimos a la nueva dotación de la Base Uruguaya Artigas no dudaron en invitarnos el pasado 22 de Diciembre a participar en la celebración del XXVIII aniversario del montaje de su Base.

    Otro detalle, apenas lleva unas semanas la nueva dotación de Capitanía Bahía Fildes (de la Armada chilena) y recién nos conocieron tuvieron la amabilidad de invitarnos a comer con ellos el día 24 de Diciembre. Aprovechando la invitación les hicimos entrega de una bandera española con el logo de GLACKMA, nuestras firmas y una dedicatoria, agradeciéndoles año tras año el apoyo logístico que nos brindan.

    Hablando de banderas, no os conté un detalle que me encantó cuando llegábamos el primer día a la Base Rusa. Desde lejos, según nos aproximábamos en las motos de nieve a la base, vi en el mástil ondear junto a la bandera rusa, la nuestra, la española. De esta manera la base al completo nos daba la bienvenida, permanecerá ondeando en el cielo antártico mientras nosotros estemos aquí. Y fijaros bien lo que os voy a decir, aquí en Bellingshausen, los rusos que tienen otra religión -la ortodoxa en este caso y por tanto no cuentan con esta celebración de Navidad- y sin embargo nos prepararon una bonita cena de Navidad. ¡Todo un detalle! Esto es la Antártida y el ambiente de fraternidad que nos rodea a todos.

    Os tengo también que decir que no tenemos noticias buenas en cuanto a los equipos nuevos que queríamos instalar. Hay una serie de problemas que nos tienen muy preocupados y tenemos nuestras dudas de si el objetivo fundamental de nuestra expedición saldrá adelante. Pero no os voy a abrumar con esto ahora. Os escribiré con detalle cómo van las cosas para la próxima semana.

    Es una suerte estar entre nuestros amigos rusos pasando esta preocupación, compartida con los demás y contando con su apoyo en todo, no la percibimos tan catastrófica como podría acabar siendo.

    Olvidémonos de todo esto. Lo que quiero ahora es desearos a todos un muy buen final de año y FELIZ 2013. Que venga lleno de ilusiones para todos, plagado de energía positiva para conseguir que los deseos que cada uno tiene dentro se hagan realidad.

    Muchas felicidades para todos. ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!  ¡¡FELIZ 2013!!

    • Feliz Navidad
    • Tarta de Navidad

    Etiquetas: