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Blog: Karmenka desde los Polos

  • Por el paso Roballo cruzamos de Argentina a Chile

    Comienza nuestra andadura en busca del Campo de Hielo Norte en Chile y para ello, aprovechando la extensa y llana pampa argentina, dejamos El Chaltén junto al Fitz Roy y subimos hacia el Norte. Os dejo aquí el trocito de mapa por el que nos estamos moviendo estos días y así podéis seguirnos con más facilidad y ver por donde andamos. Os dejo uno más general donde tenéis los Campos de Hielo y ubicáis el Fitz Roy abajo y otro con más detalle del Campo de Hielo Norte por donde nos vamos a mover.

    Decidimos tomar la pista 40 en Argentina y subir por ella hasta Bajo Caracoles a la altura del Campo de Hielo Norte. A partir de ahí por la 41 entramos en Chile a través del Paso Roballo. Os diré que esto que se ve así tan fácil en el mapa, ha sido complicado, dos días de conducción continua porque la pista 40 de Argentina, no es que sea de ripio… está además en obras, casi en su totalidad. Y, ¿qué es lo que han hecho? Han abierto una pequeñita al lado, que va cruzando continuamente las obras, pero está en muy malas condiciones. Para que os hagáis una idea, nos obliga a tener que ir a una media de 40 km/hora. Mientras estamos en ruta vamos durmiendo por el camino, en el coche con los sacos de dormir. No es lo más confortable, pero sí lo más operativo.

    En las proximidades del Paso Roballo, vamos dejando por fin la extensa pampa y el paisaje nos comienza a dejar disfrutar de lo espectacular que es el adentrarse en la Cordillera Andina tras estas enormes planicies.

    Entramos por fin en Chile por la frontera en el Paso Roballo. Los caminos que vamos a recorrer durante todos estos días, ya os advierto que son todo pistas de ripio. Todas esas carreteras que veis marcadas en el mapa son todas  pistas.

    La entrada en Chile nos saluda con lluvia que pronto se transforma en nieve, la temperatura que cae hasta los 3ºC, pero con unas bonitas estampas de los guanacos y los ñandús.



    Una vez en Chile, por el Cordón Chacabuco llegamos a Cochrane y con ello el final de un día más. Ojalá mañana tengamos buen tiempo y las nubes se retiren para dejarnos vernos el entorno tan espectacular que nos rodea.

    • Por el paso Roballo cruzamos de Argentina a Chile
    • Por el paso Roballo cruzamos de Argentina a Chile
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  • Hemisferio sur, hemisferio norte


    Hoy en día tenemos el GPS para poder orientarnos perfectamente en campo, además de un montón de aplicaciones muy útiles que dispone para los que lo tenemos que utilizar como apoyo de trabajo. Antes del GPS se utilizaba más la brújula… pero lo que sí está claro es que debemos de tener unas nociones mínimas de orientación. Os hablo un poquito de ello.

    Por la noche, guiarnos por las estrellas es fácil. Si estamos en el hemisferio norte, tenemos la ventaja de contar con la estrella Polar, que indica siempre el norte. Esta estrella es la cola de la Osa Menor. Podemos localizarla así directamente o utilizando la Osa Mayor. Para ello tomamos la distancia que hay entre las dos estrellas frontales de la Osa Mayor y la prolongamos cuatro veces hacia Casiopea. Así se encontraría la cola de la Osa Menor, por tanto nuestra estrella Polar.

    En el hemisferio sur lo que hacemos es utilizar la Cruz del Sur y las Guardas. La Cruz del Sur es una constelación con forma de rombo y las Gurdas son un par de estrellas muy brillantes que tiene próximas. Para buscar el sur, se traza la diagonal principal del rombo que forman las cuatro estrellas de la Cruz del Sur, se busca el punto de intersección con la perpendicular trazada en el punto medio de la recta que une las dos Guardas... y ahí está el Sur.

    Hablando de la noche y los dos hemisferios, ¿sabéis que la luna en el hemisferio sur “no es mentirosa”? Cuando tiene forma de C es creciente y cuando dibuja una D es decreciente, a diferencia de lo que ocurre en el Hemisferio Norte.

    Durante el día nuestro gran aliado para orientarnos es el Sol. Sabéis que es La Tierra la que gira, pero como nuestro punto de observación está en La Tierra, nuestra sensación es que el Sol es el que se desplaza. Una vez que hemos recordado esto, pensamos que el Sol lo vemos salir por el Este y ponerse por el Oeste. Siempre, hemisferio Norte y hemisferio Sur. Somos conscientes también que los puntos por los que sale y se pone van variando a lo largo de las estaciones.

    La diferencia en el recorrido de Este a Oeste en ambos hemisferios es que en el Norte esta trayectoria la vemos por el Sur, proyectando las sombras por tanto hacia el Norte, mientras que en el hemisferio Sur vemos al Sol moverse de Este a Oeste por el Norte. En este caso las sombras se proyectan hacia el Sur. Por eso en el hemisferio Norte las calles más frías en la ciudad, las zonas de los troncos de los árboles y piedras donde sale el musgo con mayor facilidad son las que quedan al Norte, mientras que en el Sur son las orientadas al Sur.

    Esa aparente diferencial en la trayectoria vista desde los dos hemisferios, podemos expresarla de esta otra manera: en el hemisferio norte mirando hacia el sur, vemos al sol salir desde nuestra izquierda y meterse por nuestra derecha. En el hemisferio sur, mirando al sol en su trayectoria por el norte, lo vemos salir por nuestra derecha y ponerse por nuestra izquierda. Pero no os olvidéis que en ambos casos, sale por el Este y se pone siempre por el Oeste.

    Cuando amanece las sombras son largas y según transcurre el día se van acortando, hasta alcanzar su menor proyección que corresponde a mediodía, pues es cuando el sol está en su posición más alta. A partir de ahí, de nuevo las sombras comienzan a alargarse hasta la puesta de sol.

    Os propongo un juego. En un día que tengáis despajado, clavad un palo en el suelo y observad estas diferencias que os digo de la sombra a lo largo del día. Tratad de localizar el norte y sur, cuando tengáis la sombra más corta. Tomadas estas referencias en el lugar en el que vivís, a ver si al andar por la calle y con la observación de las sombras, sois capaces de saber hacia dónde se ubican los puntos cardinales.

    Y cuando salgáis al campo de noche –porque en la ciudad con las luces no es posible- ayudados de las estrellas localizáis el norte y como consecuencia el resto de los puntos cardinales. Contadme después que tal os manejáis con la orientación, tanto de día como de noche.

    Expedicionarios, una pregunta tengo para vosotros, ¿por qué al ver este árbol caído sabemos que estamos en el hemisferio Sur?


    • Hemisferio sur, hemisferio norte

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