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Blog: Karmenka desde los Polos

  • No logro conectar con la estación

    La última vez que habíamos estado en Islandia fue en agosto de 2012, de manera que la estación que tenemos instalada en el río procedente de la descarga del glaciar Kviarjökull, tiene almacenada una importante información para nosotros. Pensad que desde el año 2002 estamos registrando datos en continuo, cada hora, del deshielo en este glaciar. Y prácticamente cada dos años hemos estado viniendo a vaciar la memoria de las sondas que están instaladas en el río, a calibrar de nuevo los equipos, a revisarlos, a dejarlos operativos por otros años más, a cambiarlos cuando llegaban a su fin, etc. Es ahora la primera vez que pasamos casi cinco años sin venir.

    Nuestro primer temor es que físicamente a la estación le hubiera pasado algo porque en los últimos años se ha incrementado mucho el turismo en este lugar y siempre aparece alguien que no tiene respeto. En una ocasión vimos como un muchacho lanzaba piedras tratando de golpear el lector de nuestra sonda. ¡Increíble, pero cierto!

    Una vez que comprobamos que al menos físicamente la estación no parece dañada, viene el paso siguiente, que los equipos estén funcionando. Los días van pasando y no es inteligente acceder a los lectores de la misma para comprobar su estado y recoger los datos almacenados, ya que la lluvia intensa y el fuerte viento nos crean unas condiciones muy complicadas para un trabajo tan delicado. Además la lluvia así racheada y golpeando con fuerza, entraría por cualquier resquicio al abrir la protección de los lectores y nos quedaría la humedad en el interior. Así que toca armarse de paciencia y esperar a que las condiciones mejoren.

    Van pasando los días y el tiempo sigue igual… una semana completa se nos esfuma de esta manera como por arte de magia. Y llegó el momento, aparece una ventanita tras siete días de espera, en la que podemos acercamos a las sondas que tenemos instaladas en el río y tratar de hacer la extracción de la información almacenada. Estoy nerviosa, puede que no estén funcionando, puede que sí… Son dos equipos los que instalamos la última vez porque teniéndolos en duplicado, ante un fallo de uno de ellos, siempre tenemos una segunda oportunidad. Pero aún así, casi cinco años sin poder venir por falta de financiación, es mucho tiempo. Y ahora con un tremendo esfuerzo económico personal, la aportación de los afiliados a GLACKMA y la colaboración de todos los que habéis realizado donaciones, estamos aquí. Pensar en todo ello, no hace sino aumentar mi emoción y mi nerviosismo…

    Ordenador, cable, equipo, conexión… casi sin respirar, mirada pendiente en la pantalla. Tarda demasiado en decirme algo el ordenador, no me gusta… Aparece ese recuadro en pantalla que jamás hubiera deseado ver: “El aparato no contesta”. Chequeo el cable que esté bien puesto, reinicio el ordenador, intento de nuevo… “No, no, no”. Cambio una serie de configuraciones en el programa, en el ordenador, en los puertos de conexión, intento con la segunda sonda… Nada, nada, nada. No sé cuánto tiempo pasó. Me quedé helada, el viento era frío y soplaba con fuerza en el cauce del río. Las manos ya casi no las podía mover. Percibía que el frío se había instalado en mi interior, así como una profunda tristeza muy difícil de describir. No pude evitar que todo eso saliera con fuerza utilizando esas válvulas de escape que tan sensibles tengo en mis ojos.

    Al otro lado del río, estaba pendiente Adolfo del resultado, había ido a chequear el campamento pues ahora con tanto turismo y tras el violento robo que sufrimos aquí la última vez que habíamos estado, no nos quedamos tranquilos si abandonamos las tiendas. Al saber que no es posible obtener los datos almacenados durante estos cinco años, también se queda chafado. Carlos, que había estado grabando todo sin perder detalle alguno, apaga la cámara y me da un fuerte abrazo de ánimo. Es bonito tener un equipo de apoyo en estos momentos durillos. La tristeza compartida se hace más pequeña…  

    • Estación GLACKMA en Islandia

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  • La instalación y mantenimiento de las sondas de medida… no es tarea fácil

    Casquete glaciar, con circulación de rios procedentes del hielo fundido

    Continuando con la forma de medir la descarga glaciar aquí en la Antártida, os contaré hoy algo que algunos de vosotros ya sabéis por la campaña anterior, pero para muchos otros es cosa nueva, así que vamos a ello.

    Quedamos ya el otro día que seleccionábamos un punto en la zona, donde confluye todo el agua procedente del hielo que se funde de una parte de ese enorme casquete glaciar, y es en ese punto donde medimos. Vimos en el vídeo que os había dejado, el buen lugar que encontramos en el cañón, donde pasa toda el agua integrada y además las paredes de roca nos permiten fijar las sondas.

    Como muy bien habéis observado en el vídeo, tenemos varios instrumentos midiendo. Pero, esos equipos, ¿se instalaron ellos solitos?, ¿qué miden?, ¿cada cuánto tiempo miden?, ¿desde cuándo están midiendo? Tranquilos, tranquilos, que os voy a responder a todas estas preguntas.

    Las sondas de medida están recogiendo datos cada hora y durante todo el año. No sólo eso, sino que año tras año. Y, ¿desde cuándo? Pues fijaros, estamos midiendo en este lugar desde inicio de febrero del 2002. Sí, he dicho bien, no me he confundido, ¡¡¡desde el 2002!!! Cada sonda mide varios parámetros y con cada uno de ellos tenemos ese registro horario y continuo desde entonces. ¿Os imagináis cuántos datos, cuánta información? Ahora me entenderéis perfectamente cuando os digo que conocemos muy bien cómo está evolucionando este glaciar durante la última década.

    Esos equipos de medida los hemos tenido que reinstalar en varias ocasiones a lo largo de esta década. Pensad que quedan todo el año ahí a la intemperie y las condiciones en el invierno son durillas. Tienen, por tanto, una caducidad. Así que nos hemos encargado de que antes de que dejasen de funcionar, tuvieran otros al lado para sustituirlos. No es tarea fácil.

    A lo largo de estos años, como toda la electrónica ha avanzado mucho, hemos podido ir mejorando con cada reinstalación, la robustez de los equipos. Ahora resisten mucho mejor a las condiciones de intemperie y además tienen una mayor memoria para almacenar esos datos que almacenan.

    La última de estas reinstalaciones de las sondas de medida, la realizamos la campaña anterior. En su día en el Blog os expliqué con detalle cómo lo hicimos, además de enseñaros fotos y prepararos algunas tomas de vídeo.

    Sobre la cuestión planteada al principio, de ¿qué miden? De momento os quedáis con la idea de que son varios parámetros, como os decía más arriba, con los que buscamos conocer la cantidad de agua qué pasa por ese río, pues es el hielo fundido… Pero de esto lo dejamos para otro artículo, ¡que os lo tengo que explicar bien! 

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