Últimos comentarios

Selecciona una categoría:

Blog: Karmenka desde los Polos

  • El inolvidable azul del hielo

    Si os pregunto, ¿de qué color es la cerveza? Me diréis rápidamente: “amarilla”. Y os vuelvo a plantear una cuestión: ¿y su espuma? “Blanca” me diréis todos a coro.

    Y ¿qué es lo que ocurre? Es muy sencillo, el aire es el que le da ese color blanquecino.

    Con el hielo pasa lo mismo, su color es el azul. El hielo es azul. Pero en la superficie lo vemos blanco porque debido al llamado “efecto de borde” -que no es más que una relajación de tensiones en la masa helada- se forman pequeñas fisuras que se van llenando de aire y nos da ese aspecto más blanquecino. Por eso, por ejemplo, en un frente de un glaciar justo en el momento de producirse un desprendimiento, el hielo que queda en la pared -al descubierto- lo vemos azulado. Después, conforme va pasando el tiempo, y el aire va entrando en esas pequeñas fisuras generadas, adquiere el color blanquecino.

    De la misma manera en la superficie del glaciar vemos el tono más blanquecino y en el interior de las grietas, cuanto más recientes sean, más azuladas las veremos. Cuando descendemos en los moulins o sumideros en el glaciar, pasa lo mismo, del color blanquecino de la superficie vamos pasando gradualmente a un azul, cada vez más intenso… ¡Qué decir, qué es una verdadera maravilla internarse en las entrañas de un glaciar! Os lo estaréis imaginando…

    Como nos acompañáis expedicionarios de muy diversas edades, voy a dejar un enlace aquí para vuestros profesores y así ellos os puedan seleccionar más material según vuestro nivel de formación y os enseñen más cosas sobre el apasionante mundo del interior de los glaciares: Glaciares-Criokarst 

    • Ganando profundidad el hielo es cada vez mas azul

    Etiquetas:

  • Hoy… un día extraño

    El cruce para la Antártida se ha retrasado y en lugar de hoy como estaba previsto inicialmente, saldré para el Continente Blanco el jueves día 2. El Hércules C-130 de las Fuerzas Aéreas Chilenas (FACH) en lugar de venir ayer a Punta Arenas desde Santiago, aterrizó hoy. El primer cruce se espera para mañana día 1, pero va lleno y estoy admitida en el segundo, que será al día siguiente. Estaría regresando de allá el viernes 3… Pero como siempre que se habla de la Antártida, una cosa son los planes iniciales y otro los finales, que toca siempre adaptar según las condiciones meteorológicas.

    Amanecía hoy por tanto un día que iba a ser bastante tranquilo, gestiones de coordinación por un lado y trabajo con el material que trajimos de la expedición por otro. Hay que continuar limpiando y secándolo, comenzando a listarlo y guardarlo en el almacén de la DGA, donde nos permiten dejarlo durante el año.

    Adolfo ayer no había pasado muy buen día, una continua diarrea desde que llegamos del Tyndall no lo dejaba tranquilo. Pasa la noche en las mismas condiciones y por la mañana continua igual. Lo que le pedí en la farmacia para combatir esa diarrea no parece dar resultado.

    Tenemos cita con Sergio, el Capitán del Bahía Azul, para ver opciones de acercarnos al glaciar Contramaestre en Tierra de Fuego. Queda Adolfo tratando de recuperarse y me acerco yo hasta el puerto, subo al Bahía Azul que estaba allí atracado y hablo con el Capitán.

    Me comenta que no han podido hacer la batimetría de la zona para ver donde desembarcamos, que han tenido unas condiciones meteorológicas que no se lo han permitido. Me dice también que hasta la primavera no podrán realizarlo, pues ahora el tiempo en la zona está cada vez más complicado. También me indica que no parece fácil el desembarco y que quizás debiéramos hablarlo con la Armada, para ver si ellos nos apoyan con esta logística, pues tiene más medios en este sentido.

    En vistas de esto, nos olvidamos por ahora de la posible estación de GLACKMA en el glaciar Contramaestre de Tierra del Fuego, y trataremos de continuar su gestión con unos u otros, para tratar de sacarlo adelante en el verano austral.



    Regreso al hostal y me encuentro que Adolfo continua empeorando, e incluso ha comenzado con fuertes vómitos. En un abrir y cerrar de ojos, con el apoyo de la Agencia Marítima Broom, estamos en el Hospital Naval de Punta Arenas. El doctor Patricio -a quien conocí ayer y quien nos pidió una conferencia-, comienza a atender a Adolfo.

    Parece que es salmonelosis, al parecer hay una epidemia estos días en Punta Arenas. Adolfo ha quedado muy deshidratado y el médico decide ingresarlo. Con suero, glucosa y antibiótico a través del gotero, finaliza el día con mejor cara que con la que amaneció. Pasará en el Hospital esta noche y posiblemente mañana.

    Coincidencias de la vida. Tanto Adolfo como yo, prácticamente no hemos pisado hospitales, ni necesitado atención médica y ahora en un abrir y cerrar de ojos y fuera de nuestro país, los dos caemos en ellos. Todo esto hace recordar a uno lo vulnerable que es el ser humano…
    • Hoy… un día extraño

    Etiquetas:

  • El color azul del hielo

    Si os pregunto, ¿de qué color es la cerveza? Me diréis rápidamente: “amarilla”. Y os vuelvo a plantear una cuestión: ¿y su espuma? “Blanca” me diréis todos a coro.

    Y ¿qué es lo que ocurre? Es muy sencillo, el aire es el que le da ese color blanquecino.

    Con el hielo pasa lo mismo, su color es el azul. El hielo es azul. Pero en la superficie lo vemos blanco porque debido al llamado “efecto de borde” -que no es más que una relajación de tensiones en la masa helada-  se forman pequeñas fisuras que se van llenando de aire y nos da ese aspecto más blanquecino. Por eso, por ejemplo, en el frente de un glaciar justo en el momento de producirse un desprendimiento, el hielo que queda en la pared -al descubierto- lo vemos azulado. Después, conforme va pasando el tiempo, y el aire va entrando en esas pequeñas fisuras generadas, adquiere el color azul.





    De la misma manera en la superficie del glaciar vemos el tono más blanquecino y en el interior de las grietas, cuanto más recientes sean, más azuladas las veremos. Cuando descendemos en los moulins o sumideros en el glaciar, pasa lo mismo, del color blanquecino de la superficie vamos pasando gradualmente a un azul, cada vez más intenso… ¡Qué decir, qué es una verdadera maravilla internarse en las entrañas de un glaciar! Os lo estaréis imaginando…



    • El color azul del hielo
    • El color azul del hielo
    • El color azul del hielo
    • El color azul del hielo

    Etiquetas: