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Blog: Karmenka desde los Polos

  • Estación CPE-HUE-49ºS de registro de descarga glaciar

    Me quedó pendiente ayer contaros con algo más de detalle qué es lo que medimos en esas sondas que dejamos instaladas. Estamos registrando lo que llamamos descarga glaciar, que no es más que el hielo que se funde en forma de agua.

    Primero, debemos de seleccionar un glaciar que nos permita realizar esta investigación, son varias circunstancias que se deben dar, no creáis que es tan fácil. Aquí hicimos una expedición sólo exploratoria en el verano austral del 2009, recorriendo varios glaciares de la zona y uno de los posibles y de más fácil acceso fue este, el glaciar Huemul.



    El hielo que se va fundiendo en los glaciares, termina saliendo por su frente, formando diversos ríos. Como buscamos conocer todo el hielo que se funde en dicho glaciar, necesitamos medir todo esa agua. Por tanto, para facilitar el trabajo y reducir el error, es conveniente que todos los ríos generados en el frente del glaciar, se terminen juntando en uno sólo, para medir en dicho lugar. En este caso, van a parar todos a una laguna y tras ella sólo sale un único río, que es donde hemos instalado la estación. Por cierto, una laguna con unos colores preciosos.

    Necesitamos además tener alguna zona de roca en alguno de los márgenes del río, para poder fijar las sondas que quedarán todo el año midiendo y registrando datos. Con dichos instrumentos obtenemos datos de varios parámetros del río y con un complemento de trabajo que debemos realizar midiendo directamente en el agua, terminamos calculando el caudal en continuo, es decir, el agua que lleva el río cada hora y por lo tanto conocemos  el hielo que se funde. Cuando crucemos a la Antártida os explicaré estos trabajos que debemos realizar en el río para terminar conociendo el caudal. Ahora de momento quedaros con la idea que con esas sondas terminamos registrando datos de la descarga glaciar en continuo, es decir que conocemos el hielo que se funde en dicho glaciar durante todo el año y un año tras otro.

    Os decía más arriba que en el año 2009 realizamos una expedición exploratoria a la zona, seleccionamos este glaciar y posteriormente en febrero de 2010 regresamos con todo el material para realizar la instalación de la estación de medida. Desde entonces no habíamos regresado y por eso ahora hemos extraído de la memoria de las sondas los datos almacenados durante casi estos dos años.

    Para el trabajo en esta zona, habíamos comenzado una colaboración con la Unidad Académica de San Julián de la UNPA (Universidad Nacional de la Patagonia Austral). Nosotros nos encargábamos de instalar y mantener la estación de medida de descarga glaciar y ellos una estación meteorológica, pues precisamos también de datos meteorológicos para complementar la investigación. Ya que de esa manera podemos analizar qué relación existe entre los diferentes parámetros meteorológicos y el hielo que se funde.

    Bueno, ¿qué pasó con la UNPA? No sabemos. Nosotros cumplimos con nuestra parte del trabajo, pero la estación meteorológica no se ha instalado. Por eso, para tener al menos algunos parámetros de la meteorología, instalamos en esta ocasión un sensor que mide temperatura ambiente y humedad relativa.



    Pues bien, ya sabéis lo que medimos en esta estación, que llamamos CPE-HUE-49ºS. ¿Por qué ese nombre? Por las siglas de Cuenca Piloto Experimental ubicada en el glaciar Huemul de la Patagonia Argentina, a latitud 49ºS. Es una de las más recientes que tenemos en GLACKMA.

    Contentos porque todo queda bien en esta estación, regresamos a El Chaltén, nos despedimos de nuestros amigos y con el 4x4 de nuevo nos ponemos en ruta al Campo de Hielo Norte. Queremos explorar un poco los glaciares de esta zona, por si encontramos alguno donde poder instalar en el futuro una nueva estación de GLACKMA… cuando se consiga financiación para ello.

    El camino es largo, subiremos por Argentina para pasar después a Chile, pues es la única opción por tierra que tenemos de adentrarnos en el Campo de Hielo Norte. El paisaje promete ser espectacular… a ver si el tiempo nos acompaña.

    • Estación CPE-HUE-49ºS de registro de descarga glaciar
    • Estación CPE-HUE-49ºS de registro de descarga glaciar
    • Estación CPE-HUE-49ºS de registro de descarga glaciar

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  • 12/05/2011

    - Bremerhaven , AWI , IMCOAST

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    Desde Bremerhaven, con el proyecto de la Unión Europea IMCOAST

    Estamos en la última etapa de nuestra estancia en Bremerhaven, al norte de Alemania, donde llevamos reunidos toda esta semana. Se trata de un workshop de los diferentes participantes del proyecto europeo “IMCOAST: Impact of climate induced glacial melting on marine coastal systems in the Western Antarctic Peninsula region”.

    Dicho proyecto está dirigido por el prestigioso AWI (Alfred Wegener Institute) para Investigación Polar y Marina. Lo formamos 8 proyectos individuales y 13 proyectos asociados de diferentes países: Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, España, Inglaterra y Holanda. Nosotros aportamos aquí uno de esos proyectos individuales que forman la base de IMCOAST.

    ¿Qué es lo que se investiga en este macro proyecto? Para entenderlo os tengo que describir brevemente el “cuadro” actual. En los últimos 50 años en la Península Antártica Occidental se ha observado un rápido calentamiento regional de la temperatura del aire amplificado con la tendencia del calentamiento en el clima global. Los sistemas glaciares en esta zona muestran respuestas directas a los cambios climáticos, incluyendo el rápido retroceso del frente de los glaciares, la rotura y disgregación de las plataformas de hielo y la aceleración del deslizamiento de las masas de hielo en el interior, así como un incremento de la fusión glaciar que contribuye al aumento del nivel del mar. Las elevadas temperaturas en el Norte de la Península Antártica, han producido periodos de verano más largos con mayores valores de fusión y áreas más amplias que se han visto afectadas de los procesos de fusión. Además el rango anual en la temperatura de la superficie del mar varía ahora sobre 3-5ºC en la región de la Península Antártica Occidental y ya empiezan a ser evidentes importantes cambios en los sistemas costeros y de la zona pelágica.



    Con esa situación actual descrita, ya os puedo decir que la estrategia de IMCOAST se basa en combinar diferentes aspectos físico-hidrográficos, sedimentológicos, geoquímicos y biológicos para reconstruir y modelizar, tanto en tiempo pasado, presente y futuro, la tendencia del sistema debido a los sedimentos de la descarga glaciar tomando como referencia las costas de la isla de King George, en el Oeste de la Península Antártida.

    Y ahora, ¿cuál es el papel de GLACKMA en IMCOAST? Por un lado aportamos datos de la última década relativos a la descarga glaciar. Para ello utilizamos la estación CPE-KG-62ºS que ya conocéis y tenemos midiendo en esta zona de la Antártida desde Enero de 2002. Con ella contribuimos con la totalidad de las series temporales de intervalo horario que rondan ya los 90.000 datos en continuo por cada parámetro medido.

    Por otro lado, con una sonda multiparamétrica que instalamos en Caleta Potter -junto a la Base Argentina Jubany y el Laboratorio Alemán Dallmann-, cuantificamos el grado de aporte de los sedimentos sólidos en tiempo presente en esta caleta, para estimar la variación de la radiación solar en los ecosistemas marinos. Medimos también las características geoquímicas del agua proveniente de la descarga glaciar (curvas de Eh-pH), además de la temperatura del agua y conductividad para conocer la capacidad de hidrólisis de las rocas subglaciares  y su posible generación de nutrientes.



    Es decir que la aportación de GLACKMA representa una sólida base de datos reales para ser utilizada posteriormente por los otros subproyectos de IMCOAST. Y gracias a la estación ya histórica CPE-KG-62ºS que tenemos registrando datos en esta parte de la Antártida, los datos aportados se refieren a la última década, lo que supone un verdadero tesoro en este tipo de investigaciones.
    • Desde Bremerhaven, con el proyecto de la Unión Europea IMCOAST
    • Desde Bremerhaven, con el proyecto de la Unión Europea IMCOAST

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  • Diario de la caminata al Tyndall

    ¿Queréis saber cómo fue todo? Os lo narro a modo de esquema:

    - Martes 1, 18:00 h. Salimos de Punta Arenas a Puerto Natales, donde llegamos ya por la noche. Justo para cenar algo e ir a dormir. El cielo está completamente estrellado, no hay nubes que oculten estos astros. Maravillada y ensimismada contemplo las constelaciones que pueden verse en el Hemisferio Sur. Otro día os escribiré sobre esto, es muy interesante para saber orientarse en el campo.

    - Miércoles 2, 4:30 h. Nos levantamos para ponernos en ruta hasta el Parque de Torres del Paine. Allí nos dirigimos al final de una de las pistas, donde se encuentra la guardería Grey. Por el camino, todavía de noche… vemos un puma cruzar la carretera. ¡Increíble!... Es el primero que veo. ¡Es un animal impresionante! Se desliza ágil, ágil, como un… como un felino que es. ¡Majestuoso! Impone respeto. El resto del trayecto lo hago en silencio, sólo al final pregunto a Adolfo y al chófer de la DGA, “¿qué puedo hacer si me encuentro con un puma en mi recorrido?”

    - 7:00 h. Me pongo en camino. La primera hora de caminata es una especie de calentamiento. Hay que desentumecerse de venir sentada en el coche. Ando ligera y poco a poco voy echando alguna carrerita. A la hora ya me encuentro mejor, puedo aumentar mi ritmo. El tiempo me acompaña, no llueve y el sol se esconde de vez en cuando entre las nubes, evitando que me deshidrate por el calor acompañado del esfuerzo físico.

    - 10:30 h. Alcanzo la estación. Son 30 kilómetros subiendo y bajando montañas. Tengo que cruzar un río que me da un susto, casi me arrastra la corriente. Viene mucho más alto que el otro día. Ha estado lloviendo estos días y el caudal ha aumentado mucho. Descalza y sin pantalón para mantenerlo seco, no es la mejor forma de atravesar un río así de caudaloso.

    - 10:30 a 12:00 h. Estoy en la estación, “peleándome” con el ordenador y la sonda. Pruebo ciento una mil opciones… No consigo hacer conexión. No me quiero dar por vencida, pero soy consciente que es inútil seguir intentándolo. La sonda ha dejado de funcionar. Triste, desilusionada, abatida, afligida… todo el esfuerzo para nada. En mi comunicación de teléfono satelital a satelital, informo a Adolfo y el colega de la DGA, que no hay nada que hacer, que empieza mi retorno. Me animan. No pasa nada, regresamos en mayo e instalamos nuevos equipos.

    - 12:00 a 15:30 h. Recorro de nuevo los 30 kilómetros para llegar hasta el vehículo. Ahora me resultan más pesados que antes los tramos de barro debido a la lluvia de los días pasados. El agua del río que tengo que cruzar descalza la siento más fría, más fuerte, más caudalosa. El camino me parece más largo… ¡No, no!, no puede ser, no puedo permitir quedarme triste por esto. Entonces, según voy andando, empiezo a pensar las cosas positivas de la experiencia: he visto un puma en la realidad, estoy teniendo una magnifica caminata por el Parque de Torres del Paine, donde la nieve en las cotas altas ya ha empezado a caer, regresaremos en mayo e instalaremos equipos mejores y más modernos y además hay otra cosa que ya os contaré otro día, probablemente vamos a poder instalar una nueva estación en otra glaciar a otra latitud más elevada, entre ésta y la de la Antártida. Exactamente al sur de la Cordillera Darwin, en tierra de Fuego (os prometo que os hablo de esto otro día).



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    Jueves 3, 1:00 h. Ya en Punta Arenas, amigos expedicionarios os escribo este artículo para que estéis al corriente tanto de lo acontecido como de lo no acontecido, aunque no por ello deseado.
    • Diario de la caminata al Tyndall

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