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Blog: Karmenka desde los Polos

  • En el interior de los glaciares

    Ya conocéis bien el río en el que estamos trabajando. Sabéis que esta agua proviene del hielo que se funde. Ahora os voy a proponer una exploración en el interior del glaciar. ¡Sí!, habéis oído bien, vamos a descubrir qué ocurre en su interior, qué está pasando en las entrañas de un glaciar, cómo se funde ese hielo, por dónde circula el agua que sale después por nuestro río. ¿Os apetece?, ¿nos embarcamos juntos en esta exploración?
    Lo primero que tenemos que hacer es equiparnos adecuadamente. Utilizamos las técnicas de espeleología, es decir las que se utilizan para la exploración de cuevas. Nos colocamos el casco, el arnés y el equipo completo de verticales para poder ascender y descender por una cuerda. Por supuesto, en las botas llevamos los crampones, que nos permiten a cada paso clavar la bota en el hielo y poder caminar sin resbalarnos.
    ¿Habéis entrado alguna vez en una cueva?, ¿dónde?, ¿qué sabéis de las formaciones que hay en ella? Os cuento que en algunos tipos de terrenos, parte de las aguas provenientes de lluvia y de los ríos se infiltra en el suelo a través de fisuras y huecos interconectados. Por disolución, estos huecos se van ampliando y poco a poco se van formando los conductos y galerías por donde circulan ríos subterráneos.
    Todo esto constituye el karst y se forma en diferentes tipos de rocas como yesos, calizas, mármoles e incluso a veces en granitos. Y ¿a qué no sabéis dónde se forman también estos conductos y cuevas? En el hielo glaciar… y os diré que son hermosas. Pero, vamos, vamos a adentrarnos todos juntos. Crampones, casco y equipo de verticales completo…
    Avanzamos por la superficie del glaciar y descubrimos una especie de pozo vertical o sima, formado por varias cascadas que caen al interior y nos preparamos para descender por él. Dependiendo del glaciar tenemos unas profundidades u otras. En esta zona de la Antártida podemos encontrar pozos verticales de unos 50 metros, pero fijaros que se han explorado simas de hasta 200 metros de profundidad en Groenlandia.
    Esta agua en el interior del glaciar va generando una serie de conductos por los que circula. Es una especie de enrejado, unos más grandes, otros más pequeños… es un verdadero sistema de drenaje que existe en el interior de los glaciares. Imaginaros un queso de gruyere o una muela careada… pues lo mismo en el interior del hielo. Fijaros si es un verdadero enrejado, que se han llegado a explorar redes de cavernas superiores a 6 kilómetros de longitud en Svalbard.
    ¿Y sabéis cómo se forman estos conductos? En una cueva formada en roca, si medís la temperatura del agua en el río al inicio de la cueva y la volvéis a medir al final del recorrido, observaréis que ha aumentado. Sin embargo, la temperatura del agua en los ríos en el interior de los glaciares se mantiene siempre a 0ºC. Esto es debido a que el calor que genera el flujo del agua se consume en fundir parte del hielo de las paredes del conducto, aumentando de esta manera su tamaño y la cantidad de agua del río. Es decir, aumentando la fusión del hielo glaciar.
    Al final toda esta agua que circula por el interior de los glaciares en estos ríos, termina saliendo por el frente del mismo. Justamente esa agua es la que nosotros medimos, con la que conocemos el hielo que se funde de los glaciares.
    Si queréis observar alguna fotografía de estos sistemas de drenaje en el interior de las glaciares, podéis encontrar alguna en nuestra web de GLACKMA, en el menú de “Los Inicios” y después en las pestañas de “Cavidades en hielo: criokarst” e “Hidrogeología glaciar”. ¡Espero que os gusten!
    Y una última cosa, a ver si sois capaces de investigar lo que significa “criokarst”. Analizad el origen de la palabra y encontraréis la solución.

  • Fotos y vídeos de los canales fueguinos

    Como os prometí aquí os dejo algunas fotos y videos de nuestra travesía por los Canales de Tierra del Fuego, desde Puerto Willians hasta Punta Arenas. Fue una travesía de 328 millas náuticas. Si a esto le unimos el trayecto desde Caleta Potter en la Antártida, tendríamos un total de 933 millas.

    En Puerto Willians, atracados mientras cargaban algunos contenedores para transportar a Punta Arenas, apareció una hermosa luna, casi llena. Acomodaron los contenedores en la cubierta del Lautaro entre un montón de chatarra que estaban sacando desde la Base Frei en la Antártida (la veréis en los vídeos de la navegación).





    A ver si podéis encontrar el recorrido que hicimos por los canales: primero desde Puerto Willians avanzamos por el Canal de Beagle, pasando desde la Punta Yamaná hasta el Canal O’Brien como ya os había contado. Fue ahí donde aparecieron, todavía sin amanecer, el grupo de glaciares que tenían nombre de países, ¿recordáis?







    Después, para alcanzar la isla Aguirre tomamos el Canal Brecknock y cerca de su final lo abandonamos entrando en el angosto Canal Ocasión, para evitar salir a las aguas del Pacífico. El paso por ese estrecho Canal Ocasión fue espectacular para contemplar cómo maniobraban con el barco. ¡Disfruté enormemente!



    Algunas islas por las que pasamos, por si os aparecen en el mapa y os valen de orientación, fueron la isla Georgiana y la isla Basket. Posteriormente cruzamos por el Canal Cokburn para llegar al Canal Magdalena. Ahí tuvimos la suerte de volver a observar algún otro glaciar, uno de ellos el llamado Contramaestre, del que os dejo una foto y lo reconoceréis en los vídeos.







    Pasamos entre las islas Capitán Aracena y Dawson para alcanzar el Estrecho de Magallanes. A babor dejamos el famoso Puerto del Hambre y continuamos rumbo al Norte hasta alcanzar Punta Arenas.





    Os dejo dos trabajitos en este artículo:
    1- Investigad algo sobre el Puerto del Hambre y contádmelo después con vuestras propias palabras.
    2- Os dejo esta última foto tomada en la navegación del Estrecho de Magallanes, en la que se observa muy bien un valle glaciar. ¿Me sabríais decir qué identifica tan fácilmente que existió un glaciar en este valle con anterioridad? Analizar bien la foto y contadme todo lo que veáis.



  • ¿Queréis hacernos una entrevista entre todos por el satelital?


    Os propongo lo siguiente, a ver si os gusta.

    Ahora salimos para la Patagonia Chilena, como ya os había anunciado durante nuestra navegación. Será del lunes 21 al 28 de febrero. Andaremos en campo sin posibilidad de comunicación, salvo con el teléfono satelital, desde donde os iremos enviando alguna crónica para manteneros al corriente de la mini-expedición.

    Pero aparte de eso os hemos preparado una sorpresa, agradeciendo el ánimo que nos estáis infundiendo día a día con vuestros comentarios en el Blog, y la satisfacción que nos produce ver cómo vais aprendiendo y siguiendo todo lo que os estamos contando.

    Los que deseéis participar en esta entrevista por el satelital, aquí tenéis las pautas para ello:

    1- La comunicación será con la clase completa, dirigida por el profesor. No podemos hacer la comunicación individualmente con cada uno de vosotros. Espero que lo sepáis entender. El costo de la comunicación con el teléfono satelital no es el mismo que un móvil en la ciudad.

    2- Con esta coordinación, el profesor del grupo debe enviar un correo electrónico a la dirección glackma@glackma.es entre el lunes 21 y martes 22. En ese correo se debe indicar el nombre del profesor, el colegio y grupo, el teléfono al cual deberemos llamar y el día y hora preferibles para la comunicación (días posibles: 23, 24, 25 y horas a partir de las 12:00 de España).

    3- Gildo, a quien ya conocéis a través del Blog, nos recopilará toda la información, coordinará con vosotros si hay alguna coincidencia de horas y días que seleccionéis y nos enviará a nosotros la distribución final.

    4- Claro está, que cuando se haga la comunicación, deberéis tener un altavoz en la clase, para que llegue la voz a todos vosotros.

    5- Y… ¿qué haremos en la comunicación? Debéis tener preparadas unas preguntas para hacernos, las que queráis. Tratad de ser originales para que no repitáis la pregunta entre los diferentes grupos que participéis. Y tened varias preparadas, por si ya nos hubiera hecho la pregunta alguna clase, os pediremos pasar a otra.

    6- Después, redactáis y subís al blog lo que nos habéis preguntado, lo que hemos hablado con cada grupo y vuestras sensaciones al hablar con nosotros. Todo eso se lo tenéis que contar al resto de participantes en el Blog.

    7- Tened en cuenta que serán tan sólo unos 5 minutos de comunicación, pues el coste es elevado (no hay coste alguno para el teléfono al que llamamos, se carga todo a nuestro satelital). Así que os aconsejo que trabajéis un poco las preguntas, más bien breves, que sean concretas, curiosas, originales… Queda en vuestras manos la entrevista. ¡Ah!, una cosita, cuando hablemos notaréis que hay unos segundos de retardo, esperad para que no solapemos vuestra voz con la nuestra.

    ¿Os apetece participar en esta actividad? ¡A ver qué tal sale esta experiencia!

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  • Ya en Punta Arenas

    Pisando tierra firme en Punta Arenas. Todavía sintiendo el bamboleo del barco. Sentada en una silla con el portátil sobre las piernas para escribiros estas líneas, tengo la sensación de continuar navegando. De hecho mi cuerpo todavía sigue acompañando el movimiento del barco, imaginario ya. Eso quiere decir, que realmente me había hecho a la navegación.

    El resto del día por los canales fue divino. Desde que me levante a las 4:30 todo el día en el puente de mando y en cubierta. Estuvo muy nublado, llovió en ocasiones, pero la belleza de estos parajes no se podía ocultar. Ya os prepararé unas cuantas fotos y videos.

    Ahora, atontada, aturdida… Punta Arenas, la civilización, ruidos, coches, gente… ¡Puf, qué contraste! Y gracias a los 5 días de barco me ha dado tiempo a ir asimilando el final de la campaña antártica, sino el contraste sé que hubiera sido mucho peor.

    Ahora, viernes ya, sin un respiro, tenemos que ir a las oficinas de la División de Aguas, para coordinar con ellos nuestro trabajo en Patagonia. No quede tiempo ni para descansar. Tan sólo he parado estos minutejos para escribiros estas líneas.

    Con todo coordinado y la llegada un poco más asimilada, os escribiré después. Tengo ganas de leer todos los comentarios que nos habéis ido escribiendo en estos días. Son una verdadera infusión de ánimo y disfruto mucho con vuestras notas.

    ¡Hasta luego, incondicionales seguidores!

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  • Disfrutando por los canales

    (crónica recibida por teléfono satelital)

     
    ¡Qué suerte hemos tenido! Desde Japón se anuncia oficialmente que no van a realizar más capturas de ballenas. ¿Sabéis que se escudan siempre argumentando que se mueven con fines científicos? Sin embargo, es difícil de creer por la cantidad de ellas que capturan.
    El barco que estaba acorralando a este ballenero, no era de Green Peace como decían ayer, es al parecer el Sea Shepherd que actúa bastante en esta zona. Al producirse esta retirada no ha sido necesario que el Lautaro fuera a su búsqueda. De no haber sido así, podríamos estar navegando detrás del ballenero un montón de días, ya que le habían dado la orden al Lautaro de salir a su encuentro como observador, y seguirlo informando continuamente de las maniobras que realizaba. ¡De la que nos hemos librado! Seguramente nos hubiéramos quedado sin trabajo en Patagonia.

    Zarpamos de Puerto Willians a las 23:45 de la noche. La luna prácticamente llena reflejaba su luz blanca en las tranquilas aguas del sur de Chile. ¡Un maravilloso espectáculo!

    Parece que son 24 horas de navegación por los canales hasta Punta Arenas. Como os dije el otro día que buscaseis donde está Puerto Willians, me imagino que a estas alturas, sabéis ya todos muy bien por donde nos encontramos. La navegación a Punta Arenas por esta zona de canales es preciosa. Siempre había oído hablar de ello, pero nunca había tenido la posibilidad de realizarla, de manera que va a ser un buen broche final de la expedición antártica.

    Comenzamos por el canal de Beagle. Pedí que me avisaran cuando de madrugada empezásemos a pasar por la zona de ventisqueros (así llaman aquí a los glaciares de montaña). Me avisan a las 4:30 de la madrugada, pero hasta las 6:00 no tengo luz suficiente para poder empezar a hacer alguna foto.

    Está muy nublado, pero vamos pasando frente a diversos glaciares que dejan adivinar un paisaje casi idílico. Hay algunos que ya van quedando colgados en sus valles de montaña. Los que han navegado por aquí hace algunos años, hablan de una diferencia abismal, notándose en todos ellos un importante retroceso de hielo glaciar.

    Entre las nubes aparece a veces un rayito de sol, iluminando todo el entorno como si se tratase de una varita mágica que convirtiera en oro todo a su paso. En el puente de mando voy observando todo, a estribor, a babor, por la proa y la popa. ¡Sí, es genial este puente de mando, se ve en todas direcciones! Al mismo tiempo que salgo al exterior a observar el paisaje, observo dentro cómo navegan, las maniobras que van realizando en las zonas más complicadas, voy siguiendo las diferentes cartas marinas para ubicarme por donde cruzamos y voy preguntando todo lo que no sé. Me gusta aprender.

    Hemos hecho el paso de la Punta Yamaná al Canal O’Brien, donde nos encontramos en estos momentos. Comenzamos pasando los glaciares: Holanda, Italia, Francia, Alemania, Romanche y… el último de la zona por el momento, el Ventisquero España. A ver si aparece alguno más según continuamos con la navegación. ¡Son paisajes espectaculares! No tenemos un día de sol, pero así entre las nubes y la niebla, se vislumbran todavía más imponentes.
    Acabamos de pasar unas zonas de bajíos junto a las islas llamadas Grupo Timbales y he estado observando con atención la maniobra. Acabo de entrar al camarote a escribiros estas líneas y mandároslo con el teléfono satelitario para que nos podáis seguir en nuestra navegación, y en cuanto termine, regreso al puente de mando a seguir observando todo el entorno.

    ¡Seguimos navegando, expedicionarios!

  • Ballenero japonés. ¿Se trastocarán nuestros planes?

    (crónica recibida por teléfono satelital)

    El mar lo tenemos ya tranquilo, estamos atracados en Puerto Williams, donde están realizando unas maniobras de carga.

     En una de las conversaciones de la cena, ha aflorado el momento más peligroso de la travesía. Fue esta noche pasada, el barco se levantó por la conjunción de dos olas, que llegaron a sacar la proa del agua, cayendo desde 7 metros estrepitosamente y tirando al suelo todos los útiles de navegación del puente. Al parecer se llegó a levantar la proa 45º, apuntando al cielo. ¡Con razón me tenía que agarrar a la cama!

    Y ahora se acaba de presentar una emergencia. Ha sido avistado un ballenero japonés que está cazando ballenas cerca de las aguas territoriales en la costa Pacífica de Chile. Lo está siguiendo un barco de Green Peace. En este momento estamos esperando órdenes para salir en el Lautaro a interceptar al ballenero, en caso de que penetre en aguas de Chile. ¡Ya os contaré!

  • Navegando en un embravecido Drake

    (Crónica recibida por el teléfono satelital)

    Nada más abandonar las Shetland del Sur y alcanzar el paso del Drake, el mar empezó a hacerse notar. Estaba bravo, pero realmente podría haber estado peor. Siguiendo los consejos de los marineros, lo mejor es tumbarse. Así que eso fue lo que hice. Y, ¿sabéis? Ya van casi para 48 horas de mar embravecida.

    Esta última noche estuvo todavía un poco peor. Las cosas en el interior, todas sujetas, para evitar que caigan o se desplacen con los bamboleos del mar. Las olas golpeaban cada poco la ventana del ojo de buey. En la cama tienes incluso que agarrarte, pues hay coletazos que parece que te van a mandar despedido contra la pared del camarote o contra el techo en otras ocasiones.

    Antes de embarcar, yo pensaba que iba a pasarme todo el Drake mareada, pero esto de tumbarse, es un buen truco. Así se puede resistir. En todas estas horas de observación, he aprendido a distinguir los movimientos del barco: el cuchareo, el cabeceo y el balanceo. A veces aparecen separados, pero la mayor parte de las ocasiones se muestran juntos, integrados en un resultado único, produciendo una sensación que sólo se siente navegando.

    Durante estas horas que así van pasando, se va asimilando poco a poco el final de la expedición a la Antártida. Ahora comenzaremos con una nueva, breve, a Patagonia. Y esta especie de “tiempo muerto” sirve de alguna manera para ir cerrando el pasado y abriendo un nuevo horizonte de trabajo. Así se va dejando atrás una etapa, entresacando de ella todas aquellas vivencias que se llevará uno consigo para siempre. De alguna manera esta navegación sirve de etapa de transición.

  • Los glaciares y el calentamiento global

    El pasado sábado, mientras todavía podíamos comunicarnos por Internet, recibí de Karmenka unos artículos con el encargo de publicarlos en su nombre mientras ella estuviera cruzando el estrecho de Drake y no tuviera acceso directo al blog.

    Ahora nos mantenemos en contacto a través de un teléfono satelital que nos permite hablar y enviar textos sin problemas de "cobertura", aunque con bastantes limitaciones para enviar imágenes o acceder a Internet.

    Aquí está el primero de sus artículos, espero que lo disfrutéis y que resolváis el acertijo:

     

    ¿Por qué medimos el caudal de los ríos glaciares? Sabemos ya que es agua que proviene del hielo fundido del glaciar. Y ¿sabéis que hay una estrecha relación entre la fusión de los glaciares y el calentamiento global? La respuesta de los glaciares es inmediata ante cualquier variación de la temperatura ambiente.

    Pero todavía hay más. El hielo que se funde de los glaciares, llega al mar y lo va llenando. Por tanto tenemos que una de las consecuencias inmediatas del calentamiento global es el ascenso del nivel del mar Justamente por esas razones, nos hemos centrado nosotros en medir la descarga glaciar. Es una consecuencia inmediata del calentamiento global y además está relacionada con el ascenso del nivel del mar.

    Con las series de datos horarios que estamos generando lo que hacemos es seguir esa evolución del calentamiento global. Como muy bien habíais apuntado alguno de vosotros algunas semanas atrás, dentro de GLACKMA hemos logrado crear una red de estaciones de medida. Actualmente tenemos ocho funcionando, cuatro en cada hemisferio y ubicadas a diferentes latitudes.

    Por tanto esa evolución del calentamiento global la estamos siguiendo en glaciares de diferentes lugares de la tierra. Y de ahí la importancia para nosotros que os adelantábamos en un artículo anterior sobre las unidades específicas, medimos el caudal en metros cúbicos por segundo y por kilómetro cuadrado de superficie de cuenca glaciar. Esto nos permite tener “una única escala de medida” para poder comparar los registros de las ocho estaciones de medida.





    ¿Sabéis?, cuando empezamos a tener 2 y 3 años de medidas, pensábamos que era una verdadera pena que no se hubieran hecho este tipo de mediciones con anterioridad. Sería estupendo si pudiéramos ahora contar con series de datos de hace 50 o incluso más años. Podríamos ver mejor todavía la evolución que estamos registrando del calentamiento global.

    ” en la pestaña del menú de “Qué investigamos”. ¿Qué os parece a vosotros lo que estamos haciendo?

    Os propongo un juego. Os dejo ocho fotos que corresponden al entorno donde están cada una de esas ocho estaciones. A ver si lográis indicar a cuál pertenece cada una.

  • Embarcados ya, el mar muy bravo…

    (Crónica recibida por el teléfono satelital)

    El plan inicial era embarcar ayer domingo por la tarde, hacia las 18:00 horas y desplazarnos a Caleta Potter. Aquí frente a la Base Argentina Jubany, se juntaría con el Castillo que acababa de llegar de Ushuaia y harían la maniobra de cambio de guardia de la Patrulla Naval Antártica.
    Pero como siempre en estas regiones, la meteorología es la que manda. Había un viento fortísimo y desde el Lautaro, el barco chileno, solicitaron a Bahía Fildes que nos embarcasen ya –eran las 10:00 de la mañana de ayer domingo-, pues las condiciones a lo largo del día iban a ir empeorando. Además entraban en la bahía bastantes fragmentos de hielo provenientes de los glaciares y no estaba ya nada cómodo el trayecto en zodiac desde Fildes hasta el barco. Menos mal que son unos verdaderos expertos y cuentan con una buena zodiac.
    Nos despedimos así, casi de repente, de todo este maravilloso grupo de la dotación de Bahía Fildes, capitaneados por un excelente jefe, Roberto. Fue tan rápido que no dio tiempo a pensarlo… tan a gusto nos habían hecho sentir, tan bien y con tanta naturalidad nos habían acogido entre ellos, que parecía que llevábamos años de expedición juntos. Daba pena despedirse…
    Parece que el estrecho del Drake nos tocará duro…
    Seguimos fondeados frente a Bahía Fildes, van pasando las horas… y al final hay cambio de planes. Se retrasa la partida de la Antártida hasta el día siguiente, pues al parecer el Drake está realmente duro.
    Pasamos el resto del día con tranquilidad en el barco y hoy lunes a las 11:30 de la mañana zarpa rumbo a Caleta Potter, donde ya está fondeado el Castillo, el barco argentino. Hacen una maniobra de cambio de guarda los barcos –ya os enseñaré fotos y algún pequeño video cuando pueda acceder a internet- y a las 17:00 zarpamos rumbo a Puerto Willians. Id localizando en el mapa del sur de Chile, donde se encuentra Puerto Willians y a ver que investigáis de este lugar.
    Esperemos que con el retraso de un día, nos toque un paso del Drake en mejores condiciones. Ya os contaré, amigos expedicionarios.

  • Zarpamos en el Lautaro rumbo a Punta Arenas

    Nuestro plan inicial era salir de la Antártida a Punta Arenas en un vuelo de las Fuerzas Aéreas Chilenas que estaba previsto hacia el 20-23 de febrero. Después desde Punta Arenas dirigirnos a la Patagonia Chilena, al glaciar Tyndall donde tenemos más trabajo de campo previsto para realizar. Finalmente regresar a España el 4-5 de marzo.

    Pero todos nuestros planes desaparecieron como un azucarillo en el café, al moverse la fecha del Hércules C-130 chileno. La semana pasada vino de visita el Presidente de Chile acompañado del de Ecuador, y se han modificado todos los planes de vuelo. El nuestro, en concreto, se retrasa algunas semanas… eso nos hace cambiar todos los planes iniciales.

    En nuestra estancia en Bahía Fildes aprovechamos para poder indagar qué otras posibles alternativas tenemos para regresar a Punta Arenas. Parece que habrá un vuelo uruguayo (también un Hércules C-130) a finales de febrero o principios de marzo. Esos son los planes iniciales, después cualquier retraso obligado por la meteorología haría que no llegásemos a tiempo de nuestro vuelo en los primeros días de marzo a España.

    Parece que también habrá un vuelo brasileño para finales de febrero, pero todavía no hay calendario fijo. Esa opción haría que pudiéramos salvar nuestros billetes de regreso a España, pero no tendríamos tiempo de trabajar en la Patagonia Chilena, lo cual implicaría tener que regresar a estas latitudes en algún otro momento en los próximos meses.

    Habíamos regresado a nuestro campamento para terminar con el trabajo en el río, pensando cómo superar esta nueva dificultad. El trabajo está muy avanzado, prácticamente está listo ya que la ventaja de estar acampados en el lugar de trabajo es que nos permite un control total para seleccionar los momentos idóneos en los cuales realizar las mediciones.

    Con estas incertidumbres en la cabeza, aparece la solución como por arte de magia. De nuevo el protagonista, Roberto, el jefe de Bahía Fildes, que se ha convertido en esta expedición en una especie de ángel de la guarda para nosotros. Nos consigue poder regresar en barco a Punta Arenas, con el chileno Lautaro. Se trata de una Patrulla Naval Antártica Combinada entre Chile y Argentina, que recorre estas zonas antárticas durante el verano austral. Por parte de la Armada Chilena está el Lautaro y por parte de la Armada Argentina es el Castillo. Cubren los cuatro meses estivales con turnos de un mes, de manera que cada uno viene a esta región antártica por dos veces.

    Esta Patrulla Naval Antártica Combinada se realiza conjuntamente por ambas Armadas desde 1998, mediante un acuerdo que establece la operación de buques de otros países en aguas antárticas durante la temporada estival, y tiene por objeto salvaguardar la vida humana en el mar, el control y combate a la contaminación y el mutuo apoyo para enfrentar emergencias marítimas en dicha zona.

    Con nuestro trabajo terminado, recogemos el campamento, secando, listando, clasificando y empaquetando todo el material. Parte quedará aquí recogido hasta otra campaña. En esta ocasión el almacén estará en la Base Uruguaya Artigas, en lugar de en la Rusa Bellingshausen. El resto de material lo llevaremos con nosotros en el barco hasta Punta Arenas, ya que es del que tenemos guardado en los almacenes de la Dirección de Aguas de Magallanes, con quienes trabajamos en Patagonia.



    Embarcaremos en el Lautaro mañana, domingo 13. Desde ahí nos dirigiremos a Caleta Potter, frente a la Base Argentina Jubany, donde llegará el Castillo y harán el relevo… Después rumbo a Punta Arenas.

    ¿Cómo tendremos el paso del Drake? La navegación durará 3 días si el tiempo es favorable o 5 días horribles si el mar está bravo. Crucemos los dedos para que tengamos el mar más o menos calmado…

    Gildo, nuestro enlace en España os irá colgando algunos artículos que le he dejado preparados para estos días mientras navegamos. Y puntualmente os irá informando de cómo va la navegación, ya que estaremos en contacto con él con el teléfono satelitario.

    Como me han quedado muchas cosas por contaros todavía, seguiré preparando artículos sobre la Antártida. He hecho unas cuantas tomas de videos y fotos de la fauna de la zona, para poder describiros las hermosas playas antárticas… aunque algo ya sabéis por la lectura que habéis hecho en ese resumen del 2000.

    Hasta que estemos de nuevo en tierra firme, ¡amigos expedicionarios!

    • Zarpamos en el Lautaro rumbo a Punta Arenas

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