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Blog: Karmenka desde los Polos

  • En Puerto Natales, a la entrada del Parque de Torres del Paine

    La mañana del lunes se nos pasa con diferentes quehaceres distribuidos entre los cinco. Gaby acompañada de Pepe, aprovecha las luces que el sol nos brinda tras la nevada de ayer, para hacer algunas grabaciones de diferentes vistas de la ciudad. Agustín y Adolfo se encargan de buscar algunas herramientas que nos faltaban, entre otras una llave tubular especial para los anclajes que vamos a emplear y se me había olvidado empaquetar al preparar el material en Salamanca. Mientras tanto, yo me encargo de acoplar algunas últimas cosas de material.

    Nos juntamos todos y pasamos por el almacén de la DGA (Dirección de Aguas) donde tenemos el material preparado y embalado ya en bultos para la carga de los caballos. Lo distribuimos en dos vehículos, una furgoneta de la DGA y otra que pertenece a Agustín y nos la deja para poder realizar la expedición. Agustín sale en la de la DGA con Adolfo y casi todo el material, y la otra la llevo yo con Gaby y Pepe y el resto del material.

    Llegamos a Puerto Natales -capital de la provincia Última Esperanza- ya al final del día y evidentemente de noche, pues a las 17:00 ya oscurece. Mañana martes nos levantaremos a las 6:00 para dirigirnos directos hasta el Parque de Torres del Paine. Y una vez en él, nos acercaremos hasta la guardería Grey, al final de la pista. Ahí hemos quedado con los baquianos a las 8:30, haremos la carga en los caballos y nos pondremos en ruta hasta la estación que tenemos en el glaciar Tyndall a latitud 51ºS. Los caballos con la carga irán a su ritmo y… nosotros al nuestro.

    A ver si nos toca el día no muy cubierto y podemos contemplar a la llegada del parque, los majestuosos Cuernos y Torres del Paine. Y con un poco de suerte también tendremos en nuestro recorrido la posibilidad de ver el Gran Paine con sus 3050 metros.



    Esto de los Cuernos y las Torres se trata de una formación muy espectacular. ¿Sabéis cómo tuvo lugar? Hace unos 150 millones de años se formó una gruesa capa de roca sedimentaria (lutitas negras jurásicas con belemnites, amonites característicos de los terrenos jurásicos e ictitas, es decir, huellas de dinosaurios). Más tarde, durante la elevación de los Andes, tuvo lugar aquí una intrusión granítica que penetró en las citadas lutitas. Posteriormente, durante la época glaciar los campos de hielo cubrieron el macizo y, en su desplazamiento, erosionaron las rocas subyacentes. Al retirarse el hielo, quedó al descubierto el granito, de color claro, intercalado entre  las lutitas, de color oscuro, formando así el conjunto de nunataks tan característicos del Parque del Paine.

    Bueno, ahora a dormir que mañana nos toca una caminata de 30 kilómetros. Esperemos que no sea bajo la lluvia…
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  • Más objetivos se unen a esta expedición al Sur

    Hoy amaneció nevando en Punta Arenas y concluye el día de nuevo con la nieve cayendo sobre las calles de la ciudad. Con este finalizar de la jornada tranquila de hoy, me siento ante el ordenador para escribiros nuestras novedades y me doy cuenta que tengo algo pendiente. Os tengo que hablar de los otros objetivos que tenemos en lista para esta expedición, pero que dependen de la logística y de ciertas condiciones para que se puedan llevar a cabo.

    Comencemos por el que, tal y como os decía el otro día, tenemos medio “colgando”. Se trata de lo siguiente, ¡escuchad! Cuando regresamos de la reciente campaña de la Antártida en el buque Lautaro hasta Punta Arenas, después del temido paso del Drake y en la navegación por los canales, vimos algo que nos gustó. ¿Qué fue? Uno de los glaciares de Tierra del Fuego, el llamado Contramaestre. Es un posible candidato a entrar a la red de estaciones de registro de descarga glaciar de GLACKMA. Está situado a una latitud intermedia entre la estación que tenemos en la Antártida Insular y la de la Patagonia Chilena, de manera que es un candidato en potencia. Pero tenemos que explorarlo y comprobar si es válido para instalar una estación de registro. Son varios los requisitos que se tienen que cumplir para poder trabajar en él.

    La logística no es sencilla, pero encontramos una alternativa. Hay un trasbordador, el Bahía Azul, que realiza el recorrido por los canales de Tierra del Fuego entre Punta Arenas y Puerto Willians. El capitán aceptó colaborar con nosotros llevándonos en uno de sus viajes, desembarcándonos en la costa próxima al glaciar y recogernos a su regreso a los pocos días. Pero no es tan sencillo como suena así a primera vista. La zona está llena de bajíos, de hecho el barco en su recorrido pasa alejado del lugar. Necesitan realizar la batimetría de esta parte del canal para conocer el fondo y ver las opciones de acercarnos a la costa en zodiac. No sabemos todavía si la han podido realizar y si es posible nuestro desembarco. En caso de que en este sentido fuera favorable, quedan aún más incógnitas como son las condiciones meteorológicas… que por estas tierras ya están próximas al invierno. Otro inconveniente son las pocas horas de luz que ya hay en la zona, sólo son 8 y la hora del desembarco en zodiac coincidiría en plena oscuridad. Siendo el lugar con tantos bajíos, no tener luz para realizar esta operación no es lo más adecuado. Probablemente mañana lunes, antes de salir para Puerto Natales, tengamos algo de información sobre estos interrogantes.

    Con respecto al nuevo objetivo que ha surgido de improviso y que tal y como os comentaba ayer si sale adelante será un verdadero broche de oro de la expedición, no os  podéis ni imaginar lo que es. Posiblemente en los primeros días de junio haya un par de cruces de un Hércules C-130 chileno a la Antártida… y existe la posibilidad de ir en uno y regresar en el segundo al día siguiente.

    ¿Qué supondría esto? Podría descargar los datos de la estación que tenemos allí y tendríamos el final de la onda de descarga de aquel glaciar en este año. Y justamente estamos, con un grupo de la Universidad de Zaragoza, trabajando en un modelo matemático que defina la descarga glaciar de esa estación, y si conseguimos poderlo validar con un año más de datos, sería estupendo. Es el momento idóneo para poder tener esos datos. ¡¡Sería genial!!

    Para este nuevo objetivo dependemos de varios factores también: que se aseguren los dos cruces del Hércules para poder regresar y no tener que quedarme a invernar en la Antártida, que por las fechas en las que tengan lugar los vuelos lo podamos coordinar con la expedición al Tyndall que es nuestro objetivo fundamental en este viaje y que las condiciones de nieve, allá en la Antártida, permitan alcanzar el lugar donde está instalada la estación de medida.

    Bueno, os iremos manteniendo al corriente de la información que vayamos recibiendo con respecto a las opciones de estos objetivos. Iréis sabiendo como nosotros si se van perfilando para poder llevarlos a cabo ahora o hay que postergarlos hasta el próximo verano austral.
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  • Chile conmemora hoy -21 de mayo- el Día de las Glorias Navales, y nosotros continuamos con los preparativos de la expedición

    Entre el atontamiento del viaje, la diferencia de 6 horas que tenemos ahora y la cantidad de gestiones realizadas en estos dos días en Punta Arenas, tengo la sensación de llevar aquí al menos una semana. Se nota que el invierno está ya próximo, los charcos de la lluvia caída ayer han aparecido hoy todos helados y así se han mantenido a lo largo del día.

    Ayer fue un día dedicado por completo a gestiones de coordinación, hay muchos detalles que atar en este sentido para que todo salga bien: transporte de personas y carga hasta Puerto Natales primero y posteriormente hasta el Parque de Torres del Paine, contrato de las caballerías para el transporte del material hasta la proximidad del glaciar, selección y revisión del equipo y material a llevar completando y buscando lo que falta, gestionando la logística para esa segunda parte de la expedición de la que todavía os tengo que hablar y coordinando más logística para un nuevo objetivo que ha surgido de improviso en este viaje y que si sale adelante será un verdadero broche de oro de la expedición.

    Están ya con Adolfo y conmigo los otros dos expedicionarios: Gabriela y Pepe. Hoy los cuatro, junto con Agustín –del personal de la Dirección de Aguas- hemos estado todo el día empaquetando el material en bultos acomodados a la carga de los caballos. Nos limitan el peso por caballo a 40 kilos. Realmente me sorprende que no los carguen más, en algunas de mis expediciones por terreno de montaña y en largos recorridos he transportado mochilas que pesaban hasta 42 kilos… Un caballo habitualmente se carga con 60 kilos, pero esas son las condiciones para el servicio así que nos tenemos que conformar. Hemos contratado 5 caballos entre los que irá repartida la carga, además de lo que llevaremos nosotros en nuestras mochilas.

    La coordinación entre nosotros cinco ha sido perfecta, un buen trabajo en equipo que ha permitido que prácticamente todo haya quedado listo, falta tan sólo conseguir algunas herramientas en concreto y la gasolina para el pequeño grupo electrógeno que llevamos. Esos pequeños detalles los terminaremos el lunes por la mañana, antes de salir hacia Puerto Natales.



    Por cierto, hoy 21 de mayo es un día especial en Chile. Se trata del Día de las Glorias Navales, en el que se conmemora el Combate Naval de Iquique ocurrido el 21 de mayo de 1879, que tuvo un gran significado en la Guerra del Pacífico. Murieron el capitán de fragata Arturo Prat junto con 149 hombres a borde de la corbeta Esmeralda, que fue hundida en combate por el monitor peruano Huáscar. Así en Chile, cada 21 de mayo se conmemora este hecho con desfiles y ofrendas florales, realizando 21 cañonazos al izar el pabellón a las 8 de la mañana, otro tantos a las 12:08 –momento en que se hundió el Esmeralda- y terminan realizando otros 21 cañonazos al arriado del pabellón a las 18:00 horas.



    Y de las palabras del Comandante Prat en esta batalla viene la conocida arenga en Chile: “¡Muchachos: la contienda es desigual, pero ánimo y valor!”
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  • A punto de salir de nuevo rumbo al Sur

    El tiempo pasa realmente volando. Parece que fue ayer cuando regresábamos de nuestra expedición a la Antártida y Patagonia Chilena, y resulta que ese regreso fue ya a principios de Marzo. Tras una dura y difícil adaptación al mundo civilizado después de haber estado dos meses y medio por tierras australes, hicimos una escapada al Norte -en concreto a Islandia- para cambiar las sondas que tenemos en la estación allí ubicada. Fue todo un éxito la mini-expedición.

    Después el reciente workshop a Bremerhaven, en el Norte de Alemania, sobre el proyecto europeo IMCOAST en el que participamos con nuestras investigaciones de la Antártida… Y ahora estamos saliendo de nuevo al Sur. Parece casi una locura, pero se han presentado las cosas de tal manera este año, que no podemos dejar -por comodidad nuestra- desatendidas las estaciones de registro de descarga glaciar que tanto esfuerzo nos ha supuesto poner en marcha y mantener generando datos dentro de GLACKMA



    ¿Dónde vamos ahora? A la Patagonia Chilena, en concreto al glaciar Tyndall que se encuentra en el espectacular Parque de Torres del Paine.

    ¿Qué vamos a hacer? Tenemos dos objetivos iniciales y fundamentales y hay un tercero que está todavía “colgando” por complicaciones logísticas. De este último os hablaré más adelante si logramos desde Punta Arenas coordinar la logística para poder llevarlo a cabo.

    De momento centrémonos en las dos primeras metas. Una ya la sabéis todos los que nos estáis siguiendo en el Blog desde que lo inauguramos a principios de año, se trata de cambiar la sonda que nos encontramos sin funcionar en la pasada expedición, por unas nuevas y más robustas. La otra meta es comenzar a trabajar en un documental de divulgación científica que sobre GLACKMA vamos a realizar en los próximos años.

    ¿Quiénes vamos? A Adolfo y a mí, ya nos conocéis de las pasadas expediciones. Se nos une Gaby, una realizadora que trabaja en Madrid Scientific Films, empresa que posiblemente a alguno de vosotros os suene, pues tiene una muy buena trayectoria en el mundo de documentales científicos. Ya veis que nos hemos tomado en serio lo de la divulgación. Además la confluencia es prometedora: unos científicos-aventureros con ganas de divulgar, una empresa especialista en la divulgación científica y un tema apasionante para el que hay que trabajar en lugares casi idílicos… Tiene buena pinta ¿verdad?  

    Pero además esta vez llevamos refuerzos. Viene Pepe, un voluntario que nos acompaña para echarnos una mano. Y finalmente allí en Punta Arenas se nos unirá Agustín, uno de los trabajadores de la Dirección de Aguas, con quienes tenemos un convenio de colaboración para esta estación de medida de la Patagonia.

    Yo ya dejé esta mañana la capital charra y me encuentro en Madrid. Hoy salimos hacia el Sur Adolfo y yo, para ir preparando con Agustín en Punta Arenas todo el material que tenemos que llevar a la expedición. Después se nos unen Gaby y Pepe.

    Nosotros estamos ya a punto de ir a Barajas y tomar el primer avión rumbo a Santiago Chile. Nos esperan 14 largas horas de “asiento empequeñecido” de avión. Una espera de 7 horas en el aeropuerto de Santiago y después de nuevo otro avión –nada, 5 horitas más- hasta Punta Arenas al sur de Chile. Prefería darme una caminata durante todo el tiempo del viaje, aunque fuera bajo la lluvia patagónica, que estar con las piernas encogidas en un asiento tantas horas… Pero es así, eso no lo puedo cambiar.
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  • Invitación abierta al encuentro del próximo viernes 6

    Se acerca el día del encuentro con los expedicionarios virtuales que habéis participado en la iniciativa “Ven a la Antártida”, que pusimos en marcha junto con la Fundación “Salamanca, Ciudad de Saberes”.

    Adolfo y yo tenemos unas tremendas ganas de conoceros personalmente y agradeceros vuestra participación en las expediciones recientes a través de este Blog. Aprovecharemos para resolver todas las dudas que os hayan quedado pendientes y os haremos entrega de los premios del concurso, que os hemos traído expresamente para vosotros.

    Por descontado, se trata de un acto abierto para todo aquel que quiera participar, pequeños y grandes… todos estáis invitados al encuentro. ¡Será un verdadero placer conoceros a todos!

    Día: viernes 6 de mayo

    Hora: 10:30 de la mañana

    Lugar: Centro Julián Sánchez “El Charro”, Plaza de la Concordia s/n, Salamanca

    • Invitación abierta al encuentro del próximo viernes 6

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  • Un pequeño acertijo

    Os planteo una sencilla investigación, en continuación con el artículo anterior de la erupción bajo el glaciar.

    Cuando un año después de la erupción nos acercábamos a explorar los puntos del frente del glaciar Skeidararjökull  -al sur del Vatnajökull-, donde se había producido el violento vaciado de la caldera volcánica, nos encontramos lo siguiente.



    A unos cuantos kilómetros de distancia todavía del frente glaciar, empezaron a aparecer enromes agujeros, llenos de agua. Una especie de lagos, prácticamente con forma circular, de tamaño impresionante.  Comenzamos a plantearnos a qué se debían, cómo se habían generado, qué eran.



    Continuábamos con el todoterreno avanzando por el sandur hacia el frente glaciar y seguían aumentando la cantidad y tamaño de estos enormes agujeros. ¿Qué serán?



    Curiosidad, curiosidad…, tratando de pensar a qué eran debidos… hasta que encontramos lo siguiente, que nos dio la pista definitiva y nos condujo a lo solución.



    ¿Me lo podríais explicar vosotros al ver esa secuencia? Si tenéis alguna duda, volver a leer el artículo anterior, en él tenéis la solución.
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  • La erupción bajo el glaciar Vatnajökull

    Nos quedaba pendiente de hablar de un fenómeno muy curioso que tiene lugar en Islandia: ¿qué ocurre cuando entra en erupción un volcán que se encuentra ubicado bajo un glaciar? ¡Escuchad esta historia que vivimos!

    Regresando de Islandia de expedición a principios de septiembre del 1996, en el ferry camino de Dinamarca, llega la noticia: una erupción tiene lugar en Islandia, un volcán ubicado al noreste bajo el glaciar Vatnajökull. La erupción es bastante fuerte y al tener lugar bajo el hielo, funde grandes cantidades de éste. Los islandeses están tratando de averiguar por donde saldrá todo ese hielo fundido, ya que puede ser catastrófico debido a las dimensiones de la erupción.

    Sin embargo van pasando los días y no aparece por ningún flanco del Vatnajökull. Los vulcanólogos apuntan a que será por el norte, ya que el volcán que ha entrado en erupción bajo el hielo, se encuentra tan sólo a unos 25 km del final del glaciar en su flanco norte y más de 80 km del sur. Los glaciólogos, por el contrario, conocedores de la topografía de la roca de fondo que hay bajo el hielo gracias a trabajos de geofísica de radar, confían en que la salida de todo ese hielo fundido por la erupción se producirá por el sur.

    Ya han pasado más de 20 días de la erupción y todavía no ha salido nada por ningún flanco del casquete glaciar. Con algunas mediciones comprueban, para su sorpresa, que la caldera volcánica Grimsvatn, ubicada también bajo el hielo del Vatnajökull y a unos 15 km hacia el sur de donde tuvo lugar la erupción, se está llenando.

    Esta caldera con forma de corazón –recordemos que está también bajo el hielo-, se llegó a llenar completamente con el hielo fundido por la erupción. Su capacidad es del orden de unos 3000 hectómetros cúbicos! Y, ¿qué pasó entonces?, que rebosó y se erosionó por su flanco más bajo, el del sur… y se vació de golpe. ¡Sí, de golpe! El llenado de la caldera tardó un mes y el vaciado poco más de 30 horas. De manera que los efectos fueron devastadores.



    Se generó bajo el glaciar un túnel de una anchura de 80 metros por una altura de 50 y una longitud de 75 kilómetros. Sí, 75 km, hasta alcanzar el extremo sur del casquete glaciar. En esas 30 horas de vaciado se alcanzaron caudales punta del orden de los 40000 metros cúbicos por segundo (para que tengamos en mente cuánto supone esa cantidad, pensemos que es el caudal del río Congo, el segundo río más caudaloso de la tierra)



    Esta salida se produjo por el frente de la lengua glaciar Skeidararjökull, al sur del Vatnajökull, e hizo desaparecer 35 km de la carretera perimetral. Para ser más conscientes del trastorno que supuso para los islandeses esto, debemos de recordar que sólo tienen esa carretera casi asfaltada en su totalidad, y es justamente esa, la carretera perimetral ó nacional 1. El resto son pistas de ripio, lava pisada, piedras o el material sobre el que pasen, por las que sólo te puedes mover con todoterrenos que puedan vadear ríos. Además esa salida les cortó el tendido eléctrico, se arrastraron bloques de hielo de hasta 5000 toneladas, y se llevó completamente dos puentes de la carretera y sus pilotes, que estaban a 35 metros por debajo del río. De hecho una de las vigas del puente de 900 metros, se conserva ahora –toda retorcida y deformada- como un monumento al lado de la nueva carretera.

    En total se calculó que fue una cantidad de 3,5 kilómetros cúbicos de masa glaciar fundida en forma de agua, según las estimaciones energéticas de los vulcanólogos islandeses. Y para que nos hagamos una idea de cuánto suponen esos 3500 hectómetros cúbicos de hielo fundido, podemos apuntar que sería equivalente a la capacidad de cada uno de los dos embalses mayores que tenemos en España, el de Aldeadávila y el de la Almendra.



    Conocemos todo esto muy bien porque al regresar al año siguiente (1997) a Islandia, nos metimos hasta el frente de la salida en el glaciar y estuvimos reconociendo y analizando todo lo que observamos… unas fotografías increíbles…, de hecho tenemos preparada una conferencia sólo de eso.



    A propósito, por curiosidad, ¿queréis saber cómo llaman los islandeses a esas manifestaciones extremadamente violentas de la naturaleza cuando tiene lugar una erupción bajo un glaciar? Jókulhlaupt (que se pronuncia “yoculjloip”) Y,  ¿sabéis lo que significa? Mermelada o jalea de glaciar.

    • La erupción bajo el glaciar Vatnajökull
    • La erupción bajo el glaciar Vatnajökull
    • La erupción bajo el glaciar Vatnajökull
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  • Un paisaje lunar. Mi lugar preferido en Islandia

    (crónica recibida por teléfono satelital. Fotos: Archivo Glackma)

    Os comento que empezamos ya con la retirada, hemos pasado de nuevo por la estación para chequear que todo queda funcionando perfectamente. Y, ¿sabéis? Por aquí también ha venido la nieve, de manera que cada vez estamos más contentos por la suerte que hemos tenido del momento en que realizamos la instalación. Lo del viento ha sido lo mejor, visto lo visto.

    De nuevo tomamos la pequeña avioneta, esta vez no ha sido “de papel” y ya estamos en Reykiavik. Nos queda el último paso para alcanzar España con un par de vuelos. Al final ¿sabéis que en nuestra ruta de los últimos días llegamos a rodear toda Islandia? ¡Eso sí!, privándonos ya de más intentos por el interior.

    Uno de los lugares que tenía ilusión de ver ahora -completamente cubierto de nieve- está en el pleno centro de Islandia. La primera vez que lo contemplé quedé maravillada y a partir de entonces siempre que puedo trato de verlo. Se trata de Askja y su entorno, kilómetros y kilómetros cubiertos de pumita. Parece un paisaje lunar. Moverse por ese entorno es como andar por otro planeta. ¡Es increíble! Os dejo algunas fotos que tengo de expediciones anteriores para que lo conozcáis.

    Y, ¿qué es Askja, aparte de uno de mis lugares preferidos? Os hablaba en el artículo anterior del sistema volcánico de Krafla. Pues bien, asociados a este rift y al sur de Krafla se encuentra el estratovolcán Askja, cuyo nombre se refiere a varias calderas anidadas en los alrededores de las montañas Dyngjufjöll, que apenas sobrepasan los 1500 metros. En una de estas calderas está el famoso lago Öskujuvatn que tiene una superficie de casi 12 kilómetros cuadrados y es el lago más profundo de Islandia con 220 metros.

    Kilómetros y kilómetros y kilómetros de este entorno están cubiertos por pumita o piedra pómez. Se trata de una roca volcánica, que es muy porosa y por tanto con una baja densidad, es decir flota en el agua. ¿Sabéis cómo se forma? Cuando la lava es proyectada al aire sufre una gran descompresión y como consecuencia se produce una desgasificación, quedando espacios vacíos separados por delgadas paredes de vidrio volcánico. Aquí hubo verdaderas lluvias de piedra pómez, quedando cubiertas grandes extensiones de terreno.  

    En la costa noreste del lago Öskujuvatn -del que os hablaba más arriba- adosado a Askja se encuentra un cráter de explosión algo más pequeño, con unos 150 metros de diámetro y 80 metros de profundidad, llamado Víti. Tiene un lago geotermal de agua azul-verdosa,  opalina, muy rica en minerales… Es maravilloso un baño aquí, en medio de la naturaleza virgen, sabiendo buscar horas en las que no hay ningún turista. Es de una paz totalmente gratificante. Paradójico con la palabra islandesa “víti”, que significa infierno ya que antiguamente se pensaba que el infierno se encontraba bajo los volcanes.

    Si os parece, cuando regrese a Salamanca os contaré una cosilla más de Islandia. Hemos visto que se combinan el hielo y el fuego, es decir los glaciares con los volcanes. Pero, ¿qué pasa cuando un volcán -ubicado bajo un glaciar- entra en erupción? Ya veréis que espectáculo y qué fuerza la de la naturaleza. Os lo cuento desde España, así como pequeños videos que he ido haciendo durante el viaje, que os los iré preparando y subiendo poco a poco, para que veáis algunas otras cosas de este país.
  • Barro hirviente y solfataras

    (crónica recibida por teléfono satelital. Fotos: Archivo Glackma)

    Tenemos un tiempo de lo más variado: algo de sol, lluvia, nieve, el viento que sigue haciéndonos compañía e incluso abundante nieve helada. Nuestros intentos de entrar hacia el interior por diferentes pistas han sido todos fallidos. Nos convencemos de que eso hay que dejarlo para el verano.

    Una de las veces ascendiendo rápido de cota, el volumen de nieve que había sobre la pista se incrementó casi sin ser conscientes de ello y en un ventisquero se nos quedó el coche. Tuvimos que apartar la nieve de debajo –sin pala-, utilizar las marchas cortas, el bloqueo diferencial, empujar, un poco de paciencia y lo logramos sacar. Otra de las ocasiones nos cayó una tremenda nevada por la noche y al día siguiente fue complicado no sólo encontrar la pista, sino avanzar por ella. De manera que al final nos convencemos que en esta época es mejor hacer un recorrido sin ascender mucho de cota y mantenernos lo más posible en la carretera perimetral.

    En nuestra ruta atravesamos una parte del rift en el norte de Islandia. Pasamos por el sistema volcánico de Krafla que cuenta con una caldera de aproximadamente 10 km de diámetro y una larga zona de fisuras. Se han registrado veintinueve erupciones de este volcán de 2 km de profundidad, teniendo lugar la última de ellas en 1984. Entre los años 1724-29 tuvieron lugar los llamados fuegos de Mývatn, donde numerosas fisuras volcánicas se abrieron y las fuentes de lava ocasionadas se pudieron ver desde el sur de la isla. Asociada a Krafla existe una planta geotérmica que abastece gran parte del consumo energético del país que está funcionando desde 1977. De ella os he dejado un par de fotos en uno de los primeros artículos de Islandia, cuando os hablaba del clima y la población.

    En los alrededores se puede contemplar una fantástica área geotermal plagada de barro hirviente, solfataras y fumarolas. ¿Sabéis que las solfataras se caracterizan por el olor a huevos podridos? Ello es debido a que desprenden ácido sulfhídrico, el cual en contacto con el aire deposita una pátina amarilla de azufre nativo.

    Otra curiosidad, ¿sabéis por qué surge ese barro hirviente en lugar de agua? Es debido a que en esa zona donde se produce, al acuífero subterráneo ya no le queda prácticamente agua, sólo la de la arcilla y por tanto aflora el barro hirviente.

    En el margen del sistema volcánico de Krafla se encuentra el lago Mývatn, que con sus 39 kilómetros cuadrados es el tercero en tamaño de Islandia, mientras que su profundidad sólo llega a los 4 metros. El área de este lago está considerada como El Dorado de los vulcanólogos y los ornitólogos, aunque también fascina a los interesados en la evolución del paisaje, la geología glacial y la geografía de los asentamientos. Podemos decir que es un extraordinario laboratorio al aire libre.  

     
  • Un viaje estelar con aurora boreal

    (crónica recibida por teléfono satelital, Fotos: Archivo GLACKMA)

    Recorremos por el norte de Islandia los diversos fiordos con sus pueblos pesqueros y subimos hasta la parte más septentrional de la isla, donde se ubica el faro Hraunhafnartangi. Estamos a latitud 66º 30’ N, a tan sólo tres millas del Círculo Polar Ártico. Se notan las horas de luz que han aumentado de la parte sur de donde veníamos a latitud 64ºN.

    El día finaliza despejado, lo que hace que tengamos un bonito cielo estrellado. Abrigándose bien –ya que el viento continúa soplando con fuerza y bajando la sensación térmica- queda una noche preciosa para disfrutar de las estrellas. Localizo la Osa Mayor, la Osa Menor con la estrella Polar y a continuación la constelación de Casiopea. Por cierto, qué alta se ve aquí la Polar en comparación con nuestras latitudes en España, ¡claro, estamos más cerca del Polo Norte!

    Me gusta mucho la constelación de Orión, con su destacada Betelgeuse, que es una estrella supergigante, unas 400 veces más grande que el Sol. Me fijo en el llamado cinturón de Orión o las tres Marías y trazando una línea imaginaria alcanzo Sirius, una estrella muy brillante que pertenece a la constelación de Canis Mayor.

    Prolongo ahora esa línea imaginaria en sentido contrario y me encuentro con la espectacular Aldebarán, que es la más brillante de la Constelación de Taurus, el Toro. Aparece como parte de un grupo estelar en forma de V que forman la cara de Taurus, de hecho es conocida a menudo como el fiero ojo rojo del toro. Su nombre proviene del árabe Al Dabaran que significa “la que sigue a”, ya que sale después de las Pléyades y las sigue a lo largo del cielo. Es una estrella gigante rojo-anaranjada, muy conocida por los navegantes.

    Una vez que me he impregnado de esta maravillosa noche estelar, pienso en el saco de dormir, donde refugiarme del viento frío que no deja de soplar. Pero entonces… ¿qué veo? Me parece que allí, hacia Casiopea, parece querer empezar tenuemente una aurora boreal. He tenido la suerte en mis diversas expediciones a Islandia, de contemplar unas cuantas veces este maravilloso espectáculo. Distingo muy bien cuándo empieza a formarse una. Pero… no me quiero hacer muchas ilusiones.

    Cuando ya no hay duda se lo digo a Adolfo: “Mira hacia allí, no te vayas al saco todavía”. Parece comenzar con un blanco brillante, como una especie de cortina llena de pliegues cubriendo Casiopea. Poco a poco empiezan a aparecer tonos amarillos, con brillos más intensos, al mismo tiempo que se va extendiendo en el cielo.

    Después, como por arte de magia surgen los tonos verdosos y rosados. Una mezcla de colores y brillos, propia y única de la paleta de una gran artista: la naturaleza. Ocupa ya casi toda la bóveda celeste, no sé hacia donde mirar. Se asemeja a una enorme cortina fabricada con finas telas de seda que ondulan con los vientos estelares. Es increíble, porque uno no ve directamente el movimiento, pero al cabo de unos segundos es evidente que han cambiado los pliegues, los colores, los brillos y las formas.

    Mientras absorta la contemplo, mi mente -que es muy imaginativa- en seguida me hace viajar a un mundo mágico. En este caso, sueño estar moviéndome por el espacio, de estrella en estrella. Y así, en medio de esta mezcla de realidad e imaginación, mi viaje estelar va llegando a su fin al mismo tiempo que la hermosa aurora boreal se va disipando. Tal y como apreció así desaparece, todo como si fuera por arte de magia.

    Soy consciente que ante mi mirada ya sólo quedan las estrellas y de repente percibo que me he quedado helada observando atónita el espectáculo. ¡Casi una hora de aurora boreal! Otro tanto llevaría antes con las estrellas… así que directa al saco de dormir. Estoy segura que allí calentita seguiré “soñando” con mi reciente viaje estelar.