Últimos comentarios

Selecciona una categoría:

Blog: Karmenka desde los Polos

  • Un buen trabajo en equipo

    (crónica recibida por teléfono satelital, Fotos: Archivo GLACKMA)

    Aprovechamos bien las horas de luz que tenemos, así que comenzamos a levantarnos y preparar el desayuno, todavía en penumbra. De esta manera cuando comienza la luz estamos ya caminando hacia la estación, llevando con nosotros el resto de material.

    Es un día muy intenso de trabajo para todos y tenemos suerte con el tiempo que nos acompaña. Entre sol y nubes, a veces más densas, pero nada de lluvia ni nieve como los días anteriores.

    Trabajamos muy bien en equipo, Adolfo, Agustín y yo ya nos conocíamos trabajando juntos en campo durante campañas anteriores en este glaciar. Agustín es oro puro para el trabajo en equipo y un perfecto todoterreno en todos los sentidos. Congeniamos muy bien los tres desde la vez que coincidimos en la primera campaña al Tyndall, hace ya casi diez años.

    Pero no sólo esto, sino que los nuevos, Gaby y Pepe, se han integrado perfectamente en la expedición. Gaby saca adelante su trabajo de realizadora, filmando y grabando, pero sin interferir para nada en el trabajo de la expedición. Además tanto ella como Pepe, se han integrado muy bien en el equipo, pendientes de cómo ayudar, qué hacer, cómo colaborar, cómo echar una mano… Está siendo una expedición ejemplar en cuanto a trabajo en equipo, hay un magnífico ambiente entre los cinco y de esta manera vamos juntos superando todas las dificultades que nos van apareciendo.

    Comenzamos con la instalación de las sondas nuevas en el río. Tenemos suerte y el nivel está bajo, ha sido una buena época la que seleccionamos para venir. Aún así en el lugar de anclaje de las sondas, el agua nos llega por el pecho. Estamos Agustín y yo metidos en el río haciendo los anclajes para fijar la estructura. Desde el exterior tenemos el apoyo indispensable de Adolfo y Pepe. Mientras, Gaby aprovecha para realizar una buena cantidad de tomas para ir teniendo material para el futuro documental.

    Os escribo ya al finalizar la jornada. Ha sido muy intensa pero terminamos todos satisfechos. Nosotros con la instalación y Gaby con el material grabado. En cuanto a la instalación se refiere, quedó ya la parte del río hecha, de manera que mañana continuaremos con todo el exterior, pera yo no tendremos que meternos en el agua fría.

    No me extiendo hoy más, estoy agotada y con ganas de irme al saco a dormir y recuperar. Mañana hay que volver a levantarse temprano para que seguir con el trabajo.

    Las fotos de archivo que os acompañan este texto son del final del verano. Como podéis, ver imposible entrar al río en esas condiciones.
  • En medio de la adversidad es una tremenda ilusión escucharos

    (Crónica recibida por teléfono satelital, Imágenes: Archivo Glackma)

    Por suerte la lluvia nos dejó. Ayer hizo un día espléndido, el cielo se mantuvo azul durante todo el día, algo que no es muy habitual en esta zona montañosa. Las botas y la ropa hubo que ponerlas mojadas y se mantuvieron así durante parte del día ya que tenemos que andar por zonas con arbustos y hierbas muy altas que estaban empapados del día anterior. Con el sol del día la ropa se fue secando… con respecto a las botas, mejor no decir nada. Sólo os comento que al entrar hoy en la tienda sigo sacando los calcetines mojados y los pies reblandecidos de tantos días en calzado mojado.



    Hoy el día ha estado entre sol y nubes, alguna gota ha empezado a caer a última hora y nos tememos que mañana nos toque un día como el de llegada, completamente pasado por agua. Eso lo sospechamos por un tipo de nubes que hemos ido viendo aparecer por la mañana y la evolución que han tenido. Son ya muchos años por acá y nos gusta fijarnos en el entorno que nos rodea. Pero… ¡Ojalá nos confundamos!


    Prácticamente cada día nos los pasamos andando. Tenemos que recorrer unos cuantos kilómetros por las montañas, para alcanzar los diferentes lugares de trabajo. Ayer estuvimos en la estación antigua que tenemos en un lóbulo glaciar del Tyndall, en concreto en el llamado Zapata Sur. La primera vez en este lugar fue en el 2000, en una expedición italiana que participamos. En aquella ocasión lo que hicimos fue explorar el glaciar y sus ríos interiores, las cuevas y sumideros en hielo (llamados moulins en glaciología). Fue todo trabajo de exploración en el interior del glaciar.

    Posteriormente en el 2002 instalamos la estación de medida de descarga glaciar. ¡Ya sabéis!, una de esas CPE (Cuenca Piloto Experimental) que llamamos y que registran datos cada hora, año tras año. Los glaciares de aquí de Patagonia están disminuyendo con bastante rapidez, debido al aumento de temperatura que se está registrando en los últimos años. Con el paso del tiempo, observando la evolución del glaciar seleccionado, nos dimos cuenta que en menos de una década nos íbamos a quedar sin un glaciar que fuera lo suficientemente representativo, pues iba disminuyendo con bastante rapidez

    ¿Sabéis cómo lo solucionamos? Elegimos otro lóbulo glaciar del Tyndall de mayores dimensiones. En este caso fue el llamado Zapata, y ahí en el 2006 instalamos una nueva estación de registro. De esta manera están las dos funcionando en paralelo durante algunos años, mientras dure la antigua, y así no perdemos continuidad de las series de datos generadas.


    Con la situación ya aclarada, os decía que ayer subimos a la estación antigua para extraer los datos de las sondas y nos encontramos con dos sorpresas. Una, que las sondas ya habían dejado de funcionar. Tenían 9 años de vida, así que era esperable que eso ocurriese pronto. Y la segunda sorpresa es que el río que venía del glaciar había disminuido considerablemente. Prácticamente no quedaba hielo en el Zapata Sur. Bueno, parece que el glaciar y nuestros equipos se han puesto de acuerdo en finalizar.

    Hoy hemos subido hasta la estación nueva, la que instalamos en el Zapata en el 2006. Aquí estábamos registrando 3 parámetros diferentes con varios equipos. Y para nuestra sorpresa nos hemos encontrado que uno de ellos ha dejado de funcionar. Y ahora ya no tenemos la estación antigua como respaldo, ahora si hay una laguna de datos tenemos que tratar de solucionar el problema lo antes posible.

    ¡Qué pena! Es tanto el esfuerzo que uno hace año tras año, a cada momento… son tantos los imprevistos y las dificultades que se presentan a cada momento y hay que ir solucionando con tanta perseverancia… que el encontrar uno de estos equipos sin funcionar, me deja triste. ¡Puf!

    Superada la primera bofetada, uno piensa cómo remediarlo. No nos queda más remedio que venir otra vez e instalar nuevos equipos. Debiera de ser este mismo año… y necesitamos que el río lleve poco agua para poder hacer una buena instalación, ya . Y este río no es como el que visteis en la Antártida, este río lleva un caudal grande. Tendremos que organizar una nueva expedición a este lugar en el otoño austral, es decir hacia mayo… Lo pensaremos más despacio y lo organizaremos con la gente de la DGA, pero parece que mayo sea una buena época. No habrán empezado las nevadas fuertes y los ríos de los glaciares traerán menos caudal.

    Regresando hacia el campamento, con todas estas cosas dando vueltas en la cabeza, comencé a recordar las entrevistas que nos estáis haciendo en estos días a través del teléfono satelital… Mi cara dibujó una sonrisa. La tristeza que tenía dentro por el fallo del equipo se iba difuminando para dar paso a la alegría y la ilusión enormes que nos transmitís. Escucharos en estas entrevistas, ver las preguntas tan interesantes que nos hacéis, hacernos partícipes de la curiosidad que os vamos despertando con lo que os contamos, leer vuestros comentarios cada vez que nos hemos podido conectar a Internet durante estos meses, saber que lo que escribíamos os iba llegando y lo ibais aprovechando… todo ello nos llena de energía de nuevo para seguir afrontando las dificultades.

    ¡Muchas gracias amigos expedicionarios que nos acompañáis en esta campaña del Sur!



  • Fotos y vídeos de los canales fueguinos

    Como os prometí aquí os dejo algunas fotos y videos de nuestra travesía por los Canales de Tierra del Fuego, desde Puerto Willians hasta Punta Arenas. Fue una travesía de 328 millas náuticas. Si a esto le unimos el trayecto desde Caleta Potter en la Antártida, tendríamos un total de 933 millas.

    En Puerto Willians, atracados mientras cargaban algunos contenedores para transportar a Punta Arenas, apareció una hermosa luna, casi llena. Acomodaron los contenedores en la cubierta del Lautaro entre un montón de chatarra que estaban sacando desde la Base Frei en la Antártida (la veréis en los vídeos de la navegación).





    A ver si podéis encontrar el recorrido que hicimos por los canales: primero desde Puerto Willians avanzamos por el Canal de Beagle, pasando desde la Punta Yamaná hasta el Canal O’Brien como ya os había contado. Fue ahí donde aparecieron, todavía sin amanecer, el grupo de glaciares que tenían nombre de países, ¿recordáis?







    Después, para alcanzar la isla Aguirre tomamos el Canal Brecknock y cerca de su final lo abandonamos entrando en el angosto Canal Ocasión, para evitar salir a las aguas del Pacífico. El paso por ese estrecho Canal Ocasión fue espectacular para contemplar cómo maniobraban con el barco. ¡Disfruté enormemente!



    Algunas islas por las que pasamos, por si os aparecen en el mapa y os valen de orientación, fueron la isla Georgiana y la isla Basket. Posteriormente cruzamos por el Canal Cokburn para llegar al Canal Magdalena. Ahí tuvimos la suerte de volver a observar algún otro glaciar, uno de ellos el llamado Contramaestre, del que os dejo una foto y lo reconoceréis en los vídeos.







    Pasamos entre las islas Capitán Aracena y Dawson para alcanzar el Estrecho de Magallanes. A babor dejamos el famoso Puerto del Hambre y continuamos rumbo al Norte hasta alcanzar Punta Arenas.





    Os dejo dos trabajitos en este artículo:
    1- Investigad algo sobre el Puerto del Hambre y contádmelo después con vuestras propias palabras.
    2- Os dejo esta última foto tomada en la navegación del Estrecho de Magallanes, en la que se observa muy bien un valle glaciar. ¿Me sabríais decir qué identifica tan fácilmente que existió un glaciar en este valle con anterioridad? Analizar bien la foto y contadme todo lo que veáis.



  • Todavía quedan rincones antárticos

    Conociendo estas tierras cuando reinaba en todos los lados el espíritu antártico, y viendo cómo poco a poco a causa del turismo y el dinero se va degradando, es hermoso encontrar rincones que podemos llamar Antárticos, con mayúscula.
    Al final de un día duro de trabajo y justo cuando nos disponíamos a preparar nuestra comida-cena del día, recibimos visita de nuestros amigos rusos. Ese grupito que permanece en la base Bellingshausen y pertenecían a la dotación de la época de Oleg. Fue una sorpresa muy agradable, nos trajeron unos trozos de empanada de pescado, que nos supieron a gloria acompañando nuestra sopa-crema del día.
    Nos acompañaron durante la cena que hicimos entre las rocas que habíamos buscado para protegernos del viento. Cada día, según la dirección del viento, seleccionamos el lugar más idóneo. Tenían más frío ellos que nosotros. Sí, para nosotros es ya habitual la intemperie y nos hemos acostumbrado a estas condiciones.
    Fue un rato de camaradería, el verdadero espíritu antártico de solidaridad estaba presente. ¡Qué bonito volver a reconocerlo en estas tierras antárticas! Notaba mi emoción a flor de piel…
    Por otro lado en la base uruguaya Artigas el jefe es Longino, un conocido amigo nuestro de la campaña del 2006, donde estuvo también de jefe de la misma. Ahora el funcionamiento de la base está regulado con el Instituto Antártico Uruguayo de otra forma que cuando empezamos a venir por estas tierras. Hay mucha más oficialidad en todo…, pero con lo que está a su alcance nos echa una mano y lo que es más importe para nosotros, nunca nos falta una mesa donde poder operar con los datos que medimos en campo y escribiros para el Blog.
    Parece que estamos de suerte, otro rinconcito antártico se presenta ante nosotros con las puertas abiertas. Esta vez viene de la Estación Marítima Bahía Fildes. ¿Recordáis? Fue desde esta estación chilena donde nos gestionaron nuestro cruce a Jubany, tanto a la ida cómo al regreso.

    Nos invitan a pasar con ellos unos días, para que salgamos un poco de las condiciones de intemperie del campamento y al mismo tiempo poder gestionar nuestro regreso de la Antártida a Punta Arenas. Han retrasado el vuelo de las Fuerzas Aéreas Chilenas casi tres semanas de la fecha marcada inicialmente y eso nos desbarajusta todos los planes. No sólo nos quedaríamos sin poder realizar el trabajo en la Patagonia Chilena, sino que además perderíamos nuestros vuelos de regreso a España. Pero bueno, dejemos ahora este nuevo problema que ha surgido y sigamos con los “rincones antárticos” que estamos teniendo la suerte de encontrar.

    Nosotros les ofrecimos a los 12 componentes de la dotación de verano de Bahía Fildes (en invierno quedan 8 solamente) lo poquito que estaba a nuestro alcance, les dimos una conferencia divulgativa de lo que hacemos en nuestras investigaciones en GLACKMA y todavía más en concreto, de lo que estamos encontrando en esta parte de la Antártida. Ellos van a estar por aquí un año entero y es bueno que conozcan lo que está pasando en el glaciar que tienen al lado.

    No os imagináis lo que supone el encontrar unas puertas abiertas cuando de repente no haces más que encontrar cerradas todas las que han estado abiertas durante años. No siendo Fildes una base científica, sino una estación marítima, nos han brindado su apoyo para regresar de nuevo cuando queramos y evitar estancias largas en nuestro campamento. Y no sólo es el apoyo ofrecido, es lo especial de las personas, que te hacen sentir como si estuvieras en casa. Es una especie de refugio tremendamente acogedor en medio de una tempestad. Es hermoso descubrir cómo todavía aparece el espíritu antártico. Consiguen que uno se emocione...
    • Todavía quedan rincones antárticos
    • Todavía quedan rincones antárticos

    Etiquetas:

  • Mandadme una foto de cada clase

    Hemos tenido una idea que os va a gustar.

    Os cuento: idme mandando una foto de cada clase respondiendo al Blog. Así haremos una bonita composición de todos, incluyéndoos a vosotros desde España y a nosotros desde la Antártida.

    Mandadlas a la siguiente dirección de correo electrónico: glackma@glackma.es

    Las esperamos, ¡ya veréis que chulo queda el fotomontaje!

    Etiquetas: