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Blog: Karmenka desde los Polos

  • El paraíso dentro del paraíso

    ¿Habéis oído hablar alguna vez del paraíso dentro del paraíso?

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  • Monitoreo para control del tamaño de peces. Base Carlini, Antártida

    Intercalando con nuestras actividades y trabajo en la Base Argentina, aprovecho un día para acompañar a Carlos y Luis en sus actividades de control de tamaño de peces. Guille, es el buzo que los acompaña en esta ocasión.

    No os cuento más para que disfrutéis el vídeo.

    Muchas gracias Carlos, Luis y Guille por haberme dejado acompañaros y grabaros en vuestro trabajo y poderlo dar así a conocer a los seguidores de este Blog. 

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  • Base Antártica Argentina Carlini (ex Jubany)

    Una parte de la expedición que nos faltaba por narrar es sobre nuestra etapa en la Base Argentina Carlini, que así no os suena de nada, pero era la que llamábamos Jubany durante nuestra estancia en la Antártida. Resulta que el pasado 5 de marzo de este año le cambiaron de nombre, pasando a ser ahora Carlini. Me costará acostumbrarme…

    Siguiendo con la presentación que os hice en el artículo anterior sobre el proyecto IMCOAST, os paso a narrar ahora en varios artículos nuestro paso por la Base Argentina. ¿Recordáis cuándo cruzamos para allí en nuestra expedición?

    A parte de las fotos que os dejé en su día sobre esta base y la Caleta Potter donde se encuentra, y las que acompañan el artículo anterior que son todas de esta zona, os he preparado un pequeño vídeo para que la conozcáis un poco mejor.

    Coincidencias: Hoy cumple 61 años el Instituto Antártico Argentino… Así que ¡¡FELICIDADES!!

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  • En ruta a Buenos Aires. Workshop del proyecto europeo IMCOAST

    Contraluz de un témpano

    Salimos a Buenos Aires… ¿Para qué? Tenemos un Workshop de los diferentes participantes del proyecto europeo “IMCOAST: Impact of climate induced glacial melting on marine coastal systems in the Western Antarctic Peninsula region”. Un “workshop” para los que no estéis familiarizados con esta palabra inglesa, es una especie de “taller”, de “reunión de trabajo”. A nivel científico, para intercambio de primeros resultados y establecer colaboraciones, la utilizamos mucho.

    Y sobre el proyecto europeo IMCOAST os diré que está dirigido por el prestigioso AWI (Alfred Wegener Institute) para Investigación Polar y Marina. Ha tenido tres años de duración y éste es el último. Lo formamos 8 proyectos individuales y 13 proyectos asociados de diferentes países: Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, España, Inglaterra y Holanda. GLACKMA aporta aquí uno de esos proyectos individuales que forman la base de IMCOAST.

    ¿Qué es lo que se investiga en este macro proyecto? Os voy a hacer una descripción general del “cuadro” actual para poder explicaros después nuestra aportación. En los últimos 50 años en la Península Antártica Occidental se ha observado un rápido calentamiento regional de la temperatura del aire amplificado con la tendencia del calentamiento en el clima global. Los sistemas glaciares en esta zona muestran respuestas directas a los cambios climáticos, incluyendo el rápido retroceso del frente de los glaciares, la rotura y disgregación de las plataformas de hielo y la aceleración del deslizamiento de las masas de hielo en el interior, así como un incremento de la fusión glaciar que contribuye al aumento del nivel del mar. Las elevadas temperaturas en el Norte de la Península Antártica, han producido periodos de verano más largos con mayores valores de fusión y áreas más amplias que se han visto afectadas de los procesos de fusión. Además el rango anual en la temperatura de la superficie del mar varía ahora sobre 3-5ºC en la región de la Península Antártica Occidental y ya empiezan a ser evidentes importantes cambios en los sistemas costeros y de la zona pelágica (pelágico: zona del mar alejada de la costa).

    Con esa situación actual descrita, ya os puedo decir que la estrategia de IMCOAST se basa en combinar diferentes aspectos físico-hidrográficos, sedimentológicos, geoquímicos y biológicos para reconstruir y modelizar, tanto en tiempo pasado, presente y futuro, la tendencia del sistema debido a los sedimentos de la descarga glaciar tomando como referencia las costas de la isla de King George, en el Oeste de la Península Antártida.

    Y ahora, ¿cuál es el papel de GLACKMA en IMCOAST? Por un lado aportamos datos de la última década relativos a la descarga glaciar. Para ello utilizamos la estación CPE-KG-62ºS que ya conocéis y tenemos midiendo en esta zona de la Antártida desde Enero de 2002.

    Por otro lado, con una sonda multiparamétrica que instalamos en Caleta Potter -junto a la Base Argentina Carlini (denominada Jubany hasta el 12 de marzo del 2012) y el Laboratorio Alemán Dallmann-, cuantificamos el grado de aporte de los sedimentos sólidos en tiempo presente en esta caleta, para estimar la variación de la radiación solar en los ecosistemas marinos. Medimos también las características geoquímicas del agua proveniente de la descarga glaciar, además de la temperatura del agua y conductividad para conocer la capacidad de hidrólisis de las rocas subglaciares y su posible generación de nutrientes.

    Es decir que la aportación de GLACKMA representa una sólida base de datos reales para ser utilizada posteriormente por los otros subproyectos de IMCOAST. Y gracias a la estación ya histórica CPE-KG-62ºS que tenemos registrando datos en esta parte de la Antártida, los datos aportados se refieren a la última década, lo que supone un verdadero tesoro en este tipo de investigaciones.

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  • ¿Sabéis dónde estamos ahora?... En la Base Argentina Jubany

    Vista panoramica de la Base Argentina Jubany

    Os he hablado ya de la noción del tiempo tan natural y fantástica que nos envuelve en estos lugares, así que espero que me entendáis y sepáis disculpar lo que a simple vista puede parecer un desorden. “¿Qué querrá decirnos Karmenka ahora?” os estaréis preguntando. Al terminar de leer este artículo me entenderéis… eso espero.

    Durante los últimos días hemos estado recogiendo el campamento y el material que en él teníamos. Recogerlo significa en primer lugar secarlo, cosa que hemos podido hacer gracias al apoyo de la Base Artigas. Después clasificarlo, listarlo y seleccionar qué parte dejamos almacenada en esta zona de la isla hasta nuestro retorno y qué parte nos llevamos con nosotros.

    “¿A dónde?”, querréis saber. Os estoy escribiendo ahora desde la Base Argentina Jubany, donde llegamos ayer. Volver a buscar el mapa que os había adjuntado en el artículo Compartiendo un asado uruguayo con la dotación chilena de Fildes y localizar dónde estamos ahora. Jubany es una Base Argentina que está en Caleta Potter, una preciosa caleta y muy protegida. En esta Base se encuentra también el laboratorio alemán Dallmann. Tienen un acuerdo de colaboración ambos países para trabajar juntos en este lugar. Nuestro trabajo aquí es complementario del que realizamos en la otra parte del glaciar Collins y tiene que ver con el proyecto europeo IMCOAST en el que participamos.

    Para detallaros nuestro trabajo de investigación en esta zona, vais a tener que esperar un poco. No es que os quiera mantener en vilo con lo que hacemos sino que daremos tiempo a que los más jóvenes regresen a sus clases de las vacaciones y se puedan poner al día otra vez con el Blog. Además antes de explicaros el trabajo que desarrollamos aquí, para que lo entendáis perfectamente, tengo pendiente resolveros la cuestión que quedó abierta antes de iros de vacaciones, de “cómo medimos la descarga glaciar en este casquete que ocupa la isla completa”. No, no se me ha olvidado que está esta cuestión abierta, estoy esperando el regreso de los más jóvenes.

    ¿Cómo hemos llegado hasta aquí, hasta Jubany? Os cuento. Anteayer, día 1 de Enero, dejamos todo recogido, con lo que os expliqué que significaba “recogido” y coordinamos con Capitanía de Puerto Bahía Fildes para el viaje… ¿Os acordáis dónde estaba esta Base? Es chilena, está junto a la de Frei, también chilena, pero mientras que esta última pertenece a las Fuerzas Aéreas, Capitanía de Puerto Bahía Fildes está organizada por la Armada, es decir la Marina.

    Les pedimos a ellos, a los marinos la posibilidad del transporte en zodiac desde Bahía Fildes hasta Caleta Potter, y con esas ganas de ayudar y apoyar a la ciencia que tienen, no dudaron ni un instante en darnos este apoyo logístico. Ellos tienen buenas zodiac y para este trayecto que es de unos 16 kilómetros por mar y con el tiempo tan cambiante en la zona, nos dan una gran seguridad.

    Al realizar con ellos el contacto por radio el 1 por la noche, nos informan que la meteorología para el día siguiente se prevé con niebla y nieve. No es lo mejor para la navegación en zodiac, así que nos proponen ir hasta su base a primera hora de la mañana y esperar allí listos con todo el material hasta que se abra una ventana y podamos realizar la travesía.    

    Así lo hacemos, tras el desayuno nos llevan los uruguayos desde Artigas hasta Fildes en el vehículo oruga. Por el camino ya vamos observando que la niebla existe pero está alta, nieve cae pero no mucha y lo mejor de todo,  apenas hay viento, que para la navegación en zodiac es un gran enemigo. “Parece que vamos a tener suerte” pienso para mis adentros.

    Efectivamente, cuando llegamos a Fildes, ya está la dotación preparando la zodiac. Cargamos el material, nos subimos y rumbo a Jubany. Disfruto como una enana, me encanta la navegación y más en estos lugares. La nieve golpeando la cara, observando los frentes de hielo en toda la costa, pingüinos nadando y buscando su alimento. Se me hace cortísimo el viaje, ¿por qué se me pasa volando el tiempo cuando voy navegando?, ¿por qué siempre me pasa lo mismo?, ¿por qué no está más lejos la Base Jubany? Y para rematar el viaje, a la entrada de Caleta Potter un par de yubartas parece que salen a recibirnos.

    Concluyo el artículo con lo que os quería transmitir al principio, sobre el tiempo y el desorden que quiero sepáis entender. Os escribo ahora que estamos en Jubany para que sepáis por donde andamos y que estéis al corriente, pero como me han quedado tantísimas cosas por contaros de este mes que llevamos en la Antártida, probablemente vaya alternando las historias de donde estamos ahora con las anteriores.

    Pero no os preocupéis, este desorden a primera vista estará siempre ubicado en el tiempo real y os iré describiendo cuándo y dónde ha acontecido cada aventura. ¿Sabéis? Son tantas las vivencias nuevas que se acontecen en cada momento, que para poder llevar el Blog al día necesitaría que fueran de 48 horas o más. La realidad no es esa, todos lo sabemos, así que os pido saber entender el “desorden aparente” temporal de lo que os voy a ir contando. Serán como piezas de un puzle que os voy dando poco a poco, pero tendréis la información suficiente para irlas encajando en el lugar adecuado.

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  • ¿Cómo es la vida en las bases antárticas?

    Trataré de recogeros en este artículo, algunas de las dudas y curiosidades que os han ido surgiendo en estos días, aunque creo que de algunas ya sabéis las respuestas bien por algún comentario que os he hecho, bien por las fotos y videos que han ido apareciendo.
    La forma de llegar a esta zona, como estamos en la costa, es por barco o por avión. Por el comentario del otro día ya sabéis que lo que hay es una especie de aeropuerto de tierra compactada que está ubicado en una de las zonas donde el glaciar ya se ha retirado. También habíamos hablado de la ausencia de radar de cabecera de pista, por lo que ya sabéis que es necesario contar con unas mínimas condiciones meteorológicas que hacen que no siempre se pueda aterrizar. El tipo de avión más común para realizar estos cruces es el Hércules C-130, un cuatrimotor militar que es capaz de aterrizar y despegar en distancias relativamente cortas y además tienen una gran capacidad de carga, que es lo que principalmente traen. Aunque ahora con el turismo están empezando a meter algún otro tipo de avión para que vengan sentados cómodamente los señores turistas.

    Tanto los cruces por avión como las llegadas por barco, sólo son posibles en verano. Cuando llegan las nevadas y después las bajas temperaturas hielan todo, el aeropuerto queda fuera de uso hasta el próximo verano. Por mar ¿qué ocurre? Ahí el problema es la banquisa. ¿Os apetece investigar un poquito sobre la banquisa?
    Es por tanto durante la época de verano en la que las bases se abastecen de víveres, combustible y materiales que necesitan para todo el invierno. La ventaja de estos lugares es que las bajas temperaturas hacen que los alimentos frescos se conserven bien durante largos periodos de tiempo. Pero evidentemente el tipo de alimento que se consume no es el mismo que podéis comprar en una cuidad cada día. Los alimentos con fecha de caducidad más corta no se pueden utilizar en estos lugares.
    Os dejo aquí unas imágenes y unos fragmentos de video que hice pensando en vosotros cuando estaba el barco chileno Lautaro, descargando en Bahía Fildes. Para que os hagáis una idea, traía carga no sólo para las bases chilenas de la zona sino también para la coreana King Sejong, la china Great Wall y la uruguaya Artigas. Fijaros cómo transportan todo protegido del agua mediante esos bidones herméticos. El cruce que tienen que realizar desde el sur del continente americano, es el llamado estrecho del Drake.


    ¿Sabéis que el Drake es una de las peores zonas de navegación? En barco, yo sólo lo he cruzado una vez y tuve la suerte del novato, pues el mar parecía una balsa de aceite de lo tranquilo que estaba. Fue en el Vanguardia, un barco uruguayo. Pero ahí mismo me enseñaron imágenes del mismo en otros cruces y ¿sabéis qué me impresionó muchísimo?. Había unas olas tremendas que cubrían completamente la proa, entraba el agua por todos lados, parecía más que un barco un submarino, y en el interior a pesar de estar sujetas y atadas todas las cosas, parecía que había ocurrido un terremoto. Ingenua de mí, recuerdo haber preguntado a los marineros cómo hacían para no marearse… “En estas condiciones, prácticamente todos nos mareamos, quedan en pie los que les toca la guardia, los demás desaparecen a sus camarotes”, me dijeron.
    Más cosas… os cuento que las que son bases antárticas de verdad, es decir, las que están abiertas durante todo el año, tiene diferente ocupación en verano y en invierno. Evidentemente durante la época estival hay más ocupación y actividad, mientras que en el invierno éstas se reducen al máximo. En verano es cuando venimos los científicos y más personal de apoyo a las bases, pues casi todas las reparaciones, acondicionamientos y mantenimientos que necesitan realizar sólo son posibles llevarlos a cabo en esta época.
    La capacidad de las bases varía de unas a otras. Algunos ejemplos, la rusa Bellingshausen en verano suele tener unas 30-40 personas y en invierno en torno a 15. La uruguaya Artigas tiene unas 20 en verano y en inverno algo menos de 10. La argentina Jubany cuenta con unas 60 personas en verano y en torno a 30 en invierno. Como podéis ver hay variaciones de unas a otras, pero esa es la tónica.

    Algunos tipos de personal que no faltan en las bases son: el jefe, el médico, el cocinero, el mecánico, el electricista y el radio-operador. A partir de ahí, varían de unas a otras dependiendo de las necesidades de cada base. Pero una cosa debéis tener en cuenta, las personas antárticas de verdad se caracterizan porque son una especie de todo-terrenos, tienen que ser capaces de hacer un montón de cosas fuera de su propio ámbito u oficio. Entre todos hay que sacar la base adelante.
    Os he hecho algunos fragmentos de video cuando estábamos en la Base Argentina Jubany, para que podáis ver un poco cómo están ubicados los diferentes módulos. Fijaros que siempre están levantados del suelo, para evitar que las congelaciones del invierno los muevan y terminen destruyendo. Observad también que están todos los módulos separados, pues si ocurre un incendio en alguno no se transmite a los demás.


    En una base antártica hay unos horarios fijos para las horas de las comidas y éstas se realizan en un comedor común. Las tareas de limpieza se comparten entre todos los presentes, hay turnos establecidos. Siempre estamos con los equipos de radio para comunicarnos entre unos y otros dentro de la misma base y con las demás más próximas. Cuando sales fuera del entorno de la base, como nosotros que siempre andamos lejos trabajando en el glaciar –cuando hemos estado alojados en alguna base- debes mantener informado al jefe pues así están pendientes de cualquier necesidad que pudiera surgir.


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  • Coordinación logística

    Os voy a contar un poco cómo fue nuestro traslado de la Base Argentina Jubany a Bahía Fildes justo antes de montar el campamento, para que os hagáis una idea de cómo es la logística por aquí.
    Fue fundamental el apoyo de nuestro amigo Roberto, el jefe de la Estación Marítima Bahía Fildes, conocida también como Capitanía de Puerto. Antes de continuar os voy a ubicar dónde se encuentra este lugar. Volved a ver el vídeo que os dejé de la panorámica de las bases chilenas y la rusa en el artículo de “Acampando en la Antártida”.

    En primer lugar esta parte de la isla antártica King George, de la que ya se ha retirado el casquete glaciar, se llama Península Fildes. También podéis localizarla en uno de los videos que os dejé en el artículo “Cómo conocemos la cuenca glaciar”.
    Os había adelantado, ya entonces, que en esas partes donde el hielo se ha retirado es donde se ubican las bases antárticas de estas zonas de la periferia. Bien, a la bahía se le llama Bahía Fildes y ahí tenéis localizadas la Base Rusa Bellingshausen y tres chilenas, Frey, Fildes y Escudero.
    De estas tres chilenas os cuento que la científica es Escudero y sólo está abierta en verano. Frei es una base militar dirigida por la Fuerza Aérea Chilena y es donde hay una pequeña escuela. Aquí los militares vienen con sus familias y están dos años. Le llaman ciudad Villa de las Estrellas, en total oscilan entre 40 y 50 personas. Esto es debido a la estrategia de reclamación de territorio antártico que llevan a cabo. En la Antártida esto sólo ocurre en esta base chilena y en una argentina, llamada Esperanza y ubicada en la Península Antártica, donde hay también militares con sus familias viviendo por la reclamación del territorio.
    Os hablaba de una tercera base chilena en esta zona, que es la Estación Marítima de Bahía Fildes. Está dirigida por la Armada (es decir, la Marina) y actualmente el jefe es Roberto, de quien os hablaba arriba. Fue él quien gestionó lo necesario para que el barco chileno Oscar Viel que venía desde la base O`higgins a Fildes trayendo una expedición chilena, nos embarcase para dejarnos en Fildes.
    No fue una gestión sencilla. En primer lugar parecía que iba a ser posible y que embarcaríamos el 26 por la mañana, hacia las 8:30 horas. El barco no entraría en Caleta Potter donde está Jubany, sino que pararía los motores fuera y nos tendrían que acercar en zodiac hasta él.


    Llegado el día, se ajusta la hora de la maniobra y pasa a ser las 2:30. Con todo preparado y unas horas antes, nos informan de que no va a ser posible nuestro embarque por razones administrativas. Cambiamos de nuevo los planes, buscando otra alternativa para poder llegar a Fildes por algún otro medio algún día después.
    Y en medio de esa incertidumbre de cómo gestionaremos nuestro cruce, Roberto nos informa que podemos embarcar en el Oscar Viel por la madrugada. Ha resuelto en un abrir y cerrar de ojos el tema administrativo que obstaculizaba nuestro embarque al barco chileno. ¡Genial! También nos informan que se retrasa la maniobra para las 5:00 de la madrugada, pero que debemos estar pendientes por radio para ir ajustando la hora.


    Una cabezadita, pero pendientes del aviso… y a las 4:30 subimos a una de las zodiac de Jubany, Adolfo, dos buzos encargados de la zodiac y Patric, un alemán que está también en nuestro proyecto europeo IMCOAST.

    Patric tenía que subir al barco para reconocer una carga que le debía de haber llegado a la Antártida a finales de diciembre. Hubo un descuido con la agencia que les hizo la gestión y fijaros… ya a punto de salir de la Antártida y sin poder realizar todo lo que tenían pensado por no tener a tiempo el material. Así es la logística en estos lugares…
    A esa hora de la madrugada no hacía prácticamente viento y el mar estaba como una balsa de aceite. Fue muy bonita nuestra salida de Jubany, rodeados del frente del glaciar que alcanza el mar en Caleta Potter. Muy nublado y con algo de penumbra.



    Por la latitud a la que estamos y la época del año, no llegamos a tener noche, tan sólo unas horas de penumbra. Con estas luces el trayecto en zodiac desde la base hasta el barco, fue todavía más bonito. Uno deja llevarse por las sensaciones y cree estar navegando por las entrañas de un mundo mágico.
    Se coordina muy bien por radio nuestra aproximación en zodiac al barco, subimos por la escala que cuelga a estribor hasta alcanzar la cubierta y nos suben las sacas de material con cuerdas.



    Patric, el alemán, pudo encontrar su carga a bordo y feliz con una enorme sonrisa, se la lleva consigo a Jubany. Hay una parte del trabajo inicial que había planteado en el proyecto que todavía podrá sacar adelante, el resto ya no, por falta de tiempo. Pero por lo menos no tiene perdida toda la expedición.


    Adolfo y yo viajamos en cubierta hasta nuestra llegada a Fildes. La madrugada está “fresquita” y el aire enfría todavía algo más, pero nos encanta observar el paisaje antártico.

    A nuestra llegada, desembarcamos de nuevo con ayuda de una zodiac hasta la orilla. Allí nos está esperando Roberto, el jefe de Bahía Fildes, donde nos acogen muy amablemente haciéndonos sentir como en casa, hasta que llega Sasha, uno de nuestros amigos rusos. Viene con el camión Ural, un enorme camión todoterreno 6x6 de tres ejes, donde subimos todo nuestro material y nos transporta hasta la Base Uruguaya Artigas.

    El viaje en este enorme camión es fantástico. Sasha tiene poco tiempo para poder hacer esta maniobra y viajamos a toda velocidad, atravesando charcos, barro, zonas blandas, nieve… parecía un verdadero raid. ¡Fantástico!
    En la Base Artigas descargamos todo el material a cobijo y desde ahí lo vamos aproximando poco a poco al lugar del campamento, una vez tenemos las tiendas de campaña montadas.


    Como ejercicio en este artículo os propongo lo siguiente. Os he comentado arriba que hay dos bases antárticas, una chilena y otra argentina, que llevan a cabo una estrategia propia de reclamación de territorio. Os pregunto entonces, la Antártida, ¿pertenece a algún país?, ¿cuándo y para qué se constituyó el Tratado Antártico?, ¿cuántos países hay en el Tratado Antártico y cuáles de ellos reclaman territorio?
    • Coordinación logística
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  • Embarcamos en el barco chileno Oscar Viel, para trasladarnos a Fildes

    Hoy cruzaremos de nuevo a la otra parte de la isla de la que habíamos venido, dejando Jubany y el trabajo en marcha en Caleta Potter. Cruzaremos con un barco chileno, el Oscar Viel, que viene desde la Base Chilena 0´higgings y se dirige a Fildes, así que parará los motores en la proximidad de Caleta Potter, y desde la Base Jubany nos acercarán en zodiac al barco para poder embarcar y continuar el viaje.

    Una vez lleguemos a Fildes, donde están próximas las Bases Chilenas: Frey, Escudero y Fildes y la Rusa Bellingshausen, lo que haremos será trasladar todo nuestro material hasta las proximidades del río donde hemos hecho esa instalación de la estación CPE-KG-62ºS, y montaremos ahí nuestro campamento. Nos queda un trabajo muy delicado para realizar de manera muy concienzuda en esta estación de registro CPE. Os mantendremos informados.

    Antes de dejar la Base Argentina, os dejo una cosita ahí colgada. Cuando salíamos ayer hacia el glaciar, me acordé de todo lo que habíamos estado hablando la semana pasada y os fotografié la tabla de sensación térmica por causa del viento, que existe en todas las Bases Árticas y Antárticas, a nivel de seguridad y conocimiento.



    Aquí os la dejo. Después de todo lo que ya sabéis sobre este tema, os resultará sencillo entenderla. ¿A que está genial ese color de código de semáforo según los diferentes estados de peligro?, ¿qué os parece?

    • Embarcamos en el barco chileno Oscar Viel, para trasladarnos a Fildes
  • En la Base Argentina Jubany


    ¡Hola de nuevo tras un intenso trabajo!


     


    Por fin tras dos días de un fortísimo viento que había alcanzado casi los 100 kilómetros por hora, comenzó a amainar y pronto desapareció por completo. Estos cambios tan bruscos son propios de esta zona antártica. Por fin podremos cruzar a Caleta Potter donde se ubica la Base Argentina Jubany y el Laboratorio Alemán Dallmann. Nos vendrán a buscar en zodiac desde Jubany, es un trayecto de unos 16 kilómetros.


     


     


    ¡Buenas noticias! Parece que no tendremos que hacer el cruce en zodiac, siempre conlleva algo de peligro moverse por estas aguas abiertas antárticas. Hay un barco militar chileno -el Lautaro- por aquí que está desembarcando un  montón de carga para las bases de la zona: la coreana King Sejong, la china Great Wall, las chilenas Escudero, Bahía Fildes y Frei, la uruguaya Artigas y la rusa Bellingshausen. Desde capitanía de puerto de Bahía Fildes nos hacen la gestión y será el barco El Lautaro, el que nos transporte hasta la Base Argentina Jubany.


     


    …Al final fue todo un día de espera. Estuvieron durante toda la mañana haciendo la descarga del material que transportaban, una vez que terminaron cargaron nuestro material a las 14:00 horas y la idea inicial era salir ya... Pero nos pidieron esperar un poco para embarcarnos y al final ese poco se convirtió en varias horas. No embarcamos hasta la 23:00.


     


     


    Pero ese retraso nos permitió poder asistir un ratito a la fiesta de cumpleaños de un amigo ruso y después un ratito a la fiesta de cumpleaños del capitán de Bahía Fildes... ¡Día completo! A las 02:30 estábamos desembarcando en Caleta Potter en la Base Argentina Jubany, donde nos hicieron una cálida acogida.



     


    Los dos días siguientes, sin tregua en el trabajo como de costumbre, nos ponemos manos a la obra para dejar instaladas y midiendo datos cuanto antes las sondas que teníamos planeado ubicar en esta parte del casquete glaciar.


     



    De nuevo, la satisfacción del trabajo bien hecho te cubre con creces el cansancio acumulado. A partir de ahora, con un poquito más de tranquilidad os podré ir escribiendo y explicando qué es lo que estamos midiendo y como hacemos estos trabajos de exploración, instalación y de investigación.


     


    Os dejo unas fotos de la Base Jubany y su entorno en Caleta Potter. Iros fijando en las imágenes del glaciar que os aparece ahora... ¿Veis que ya nada tiene que ver con los glaciares encajados en sus valles montañosos que os había mostrado con los vídeos de la Patagonia?